El Ayuntamiento de Guadalajara ha defendido este lunes 16 de junio su política de vivienda después de las críticas del Gobierno regional y ha asegurado que la Junta de Comunidades no ha trasladado al Consistorio ninguna propuesta concreta sobre la que pudiera pronunciarse. El segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban, ha reafirmado el compromiso municipal con una estrategia “activa y ambiciosa” para aumentar la oferta residencial en la ciudad.
Esteban ha mostrado su sorpresa por las declaraciones del consejero de Fomento y ha acusado al Ejecutivo autonómico de generar una “falsa polémica” sin base real. Según ha señalado, el Ayuntamiento “no ha podido aceptar ni rechazar ninguna propuesta en materia de vivienda porque sencillamente no ha habido ninguna propuesta por parte del Gobierno regional”.

El edil ha defendido la actividad municipal en esta materia y ha citado entre las principales medidas la aprobación del Plan de Reforma Interior del Casco Histórico, que flexibiliza las condiciones para construir vivienda, así como la modificación del Plan General de Ordenación Urbana para habilitar más suelo residencial e industrial.
A esas actuaciones ha sumado la tramitación de la ordenanza para el cambio de uso de locales a viviendas y el impulso a la vivienda protegida. Según los datos facilitados por el Ayuntamiento, en Guadalajara se han concedido licencias para 1.579 nuevas viviendas, de las que 599 son protegidas: 156 en régimen de alquiler asequible y 443 en régimen de compra. El Consistorio destaca que el 36,2% de las viviendas en construcción en la ciudad cuentan con algún tipo de protección. Además, se han autorizado 63 cambios de uso de locales a viviendas.
Esteban ha recordado también la cesión de una parcela municipal mediante la constitución de un derecho de superficie, una fórmula que ha permitido construir 156 viviendas en alquiler asequible en coordinación con el Gobierno regional y el Ejecutivo central.
Colaboración con exigencias
El segundo teniente de alcalde ha reiterado la voluntad de colaboración del Ayuntamiento con la Junta, aunque ha reclamado reciprocidad. En ese sentido, ha señalado varios proyectos pendientes que atribuye a la competencia autonómica, como la reforma de la estación de autobuses, la rehabilitación del Fuerte de San Francisco —que, según ha indicado, solo se impulsó tras sentencias judiciales— y el desdoblamiento de la CM-101.
Además, ha pedido al Gobierno regional medidas normativas para favorecer nuevas promociones, entre ellas la flexibilización del uso de suelos terciarios para destinarlos a vivienda y la revisión de los módulos de vivienda protegida. A juicio de Esteban, los costes actuales dificultan que salgan adelante nuevas promociones.
El concejal de Urbanismo ha reiterado también la posición del equipo de Gobierno contraria a declarar Guadalajara como zona tensionada. “Nuestra línea es clara: más suelo y más vivienda. Esa es la solución estructural al problema”, ha afirmado, antes de instar al consejero de Fomento a dejar la confrontación y centrarse en propuestas concretas para mejorar el acceso a la vivienda en la capital.
Con este cruce de declaraciones, el debate sobre la vivienda en Guadalajara vuelve a situarse en el centro de la agenda local, con el Ayuntamiento defendiendo su estrategia de ampliar suelo, facilitar licencias y aumentar la oferta protegida mientras reclama a la Junta más iniciativas concretas y cambios normativos que permitan acelerar nuevas promociones.

