Con un centenar de participantes, llegados de diferentes puntos de nuestra geografía, el pasado sábado 18 se celebró en Albendea la XV edición de la Ruta de la Lana. Fue una jornada muy completa, pues a la belleza del recorrido diseñado para esta edición por los organizadores se unió el buen tiempo reinante en los últimos días, lo que animó a muchas personas a inscribirse en esta ruta senderista, que organiza el Ayuntamiento de este municipio alcarreño desde 2011.
Los participantes se congregaron en la Plaza del Olmillo antes del inicio de la marcha, para degustar un chocolate y bollería, gentileza del Ayuntamiento de Albendea, que fue preparado en el bar de Miguel y Soraya. Tras recibir algunas indicaciones y consejos por los guías de la ruta, el centenar de senderistas se dirigió hacia la localidad de Arandilla del Arroyo, buscando algunas trazas que se han podido recuperar del antiguo camino que unía Albendea con esta población. No todo el camino se ha podido rescatar, pues parte de él se ha perdido al ser labrado por las tractores, por lo que los participantes tuvieron que pasar por los linderos de algunos campos agrícolas.

Al llegar a Arandilla del Arroyo, una localidad situada en un hermoso emplazamiento, aunque con una muy pequeña cifra de población, se abrió a los senderistas una vista impresionante de los inicios de la Serranía Conquense, con una quebrada orografía y una gran masa forestal, que cambia por completo el paisaje de La Alcarria conquense de Albendea. Antes de entrar en esta localidad se hizo un giro a la derecha, para, tras hacer el alto del almuerzo, buscar el Umbriazo por lo que fue el antiguo camino de Arandilla a Priego, que se unía en La Ruidera con el que venía de Albendea poco antes de cruzar el río Guadiela.
En La Ruidera los participantes disfrutaron del espectáculo que el agua produce al saltar por el aliviadero de la presa, construida para la producción eléctrica en una central situada en la orilla opuesta del río. Aunque antaño la primera central se colocó en la margen derecha, por donde llegaron los senderistas, donde también hubo antes un molino harinero y un batán.
Por el viejo camino de Priego a Albendea, que pasa por la llamada Peña de los Ángeles, una extraña roca perforada por infinidad de agujeros causados por la erosión, se llegó a un amplio valle, donde se cruzó por un viejo puente de piedra que salvaba con este viejo camino el Arroyo del Prado. Ya desde ahí a Albendea apenas fue una caminata de media hora, dando por finalizado el recorrido de esta décimo quinta edición de la Ruta de la Lana, la de más éxito de participación desde que se inició esta aventura senderista allá por el año 2011.
Todos aquellos que quisieron pudieron degustar en la misma Plaza del Olmillo una comida, consistente en judías de Albendea, pollo asado con patatas y de postre una tarta de la “Ruta de la Lana”, preparada como el chocolate por el bar de Miguel y Soraya. Quienes se quedaron en el pueblo tras la pudieron asistie a una visita guiada a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, un templo de origen románico, así como a la fiesta de jubilación de Rafael García Bueno, una de las personas más prestigiosas e influyentes de Albendea por el gran número de trabajos altruistas que realiza para el municipio, que da por finalizada su larga vida laboral como especialista forestal. Una gran jornada de senderismo, cultura y fiesta que seguro satisfizo plenamente a todos los que participaron en ella.
Por Antonio Matea Martínez

