Agentes del SEPRONA de la Guardia Civil de Cuenca han interceptado a una persona que practicaba la caza furtiva nocturna en un coto del municipio de Castillejo de Iniesta. El infractor circulaba en un vehículo por la zona acotada llevando en el asiento del copiloto un rifle con mira telescópica totalmente desenfundado. El arma contaba con una bala en la recámara, lista para su uso inmediato, y llevaba acoplados una linterna y un visor térmico para facilitar la visión en la oscuridad.
Durante el registro del turismo, los agentes localizaron además tres machetes de diferentes dimensiones y quince cartuchos de munición específica para caza mayor. Al solicitarle la documentación pertinente, el individuo no pudo acreditar ningún tipo de autorización para llevar a cabo actividades cinegéticas nocturnas en ese terreno. Por estos hechos, se ha propuesto al conductor para una sanción ante la Delegación de Desarrollo Sostenible en Cuenca.

De manera preventiva y cautelar, la Guardia Civil ha procedido al decomiso inmediato de todo el material incautado. Esto incluye el rifle, los accesorios ópticos y térmicos, las armas blancas y la munición hallada en el vehículo.
Esta intervención forma parte del plan integral contra el furtivismo que la Comandancia de Cuenca mantiene activo para erradicar las prácticas de caza ilegal. La vigilancia se ha intensificado de forma significativa tanto de día como de noche, prestando especial atención a la actual época de veda. Este periodo de descanso cinegético es crítico para garantizar la tranquilidad y reproducción de las especies salvajes en el entorno natural.
Control cinegético en la provincia
El despliegue preventivo del SEPRONA no se limita a la comarca de la Manchuela. Las inspecciones recientes han permitido detectar infracciones similares en otros puntos de la geografía conquense, con intervenciones destacadas en los términos municipales de Cuenca capital, Villalba de la Sierra y Olmeda del Rey.
La actuación en Castillejo de Iniesta refleja una tendencia sobre la que ya se ha venido informando durante el último año en Liberal de Castilla: la sofisticación de las técnicas de caza ilegal. Los expedientes sancionadores de los últimos doce meses evidencian que los furtivos recurren cada vez más a tecnología avanzada, como monoculares térmicos y silenciadores, para eludir los controles de la Benemérita y de los guardas rurales.
El incremento de la presión policial en zonas acotadas durante las épocas de cría responde a una estrategia sostenida para blindar los montes conquenses. Con estos operativos continuos, las autoridades buscan frenar en seco las vulneraciones del Reglamento de Armas y proteger el patrimonio natural de Castilla-La Mancha frente a quienes intentan abatir especies de caza mayor al margen de la ley.

