El Gobierno de Castilla-La Mancha ha invertido en lo que va de Legislatura un total de 1.096.501,37 euros en la instalación y mejora de las marquesinas situadas en las paradas de autobús de Castilla-La Mancha, garantizando así la seguridad y bienestar de los usuarios.

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha invertido más de un millón de euros en la instalación de 26 nuevas marquesinas en la región
La partida total asciende a 1.096.501,37 euros y también contempla otras 2.500 actuaciones de reparación y mantenimiento en las ya existentes.

La Consejería de Fomento ha instalado un total de 26 nuevas marquesinas, que se han distribuido en diferentes puntos de la Comunidad, y también ha realizado otra serie de actuaciones destinadas a la reparación y el mantenimiento de aquellas que se encontraban deterioradas.

Estas marquesinas han llegado a las cinco provincias de Castilla-La Mancha, en concreto a  Bienservida, Pozohondo, Nerpio y Salobre en Albacete; Cabezarrubias del Puerto, Villamanrique, Arroba de los Montes, Valdemanco del Esteras y Fuentecaliente en Ciudad Real; Villas de la Ventosa, Villanueva de Guadamejud, Villares del Saz, Minglanilla, Sisante y Verdelpino de Huete en Cuenca; Galápagos, Medranda, Torrejón del Rey, Pinilla de Molina y Prádena de Atienza en Guadalajara; y Sonseca, Méntrida, Hormigos, Torrecilla de la Jara, Noez y Ocaña en Toledo.

También se han realizado otras 2.500 actuaciones consistentes fundamentalmente en la limpieza general y pintura de elementos, reposiciones de cantoneras, de paneles, de monolitos y de bancos; y sustituciones de placas informativas. Y, además, todas han sido inspeccionadas por técnicos especialistas y se ha actualizado el programa que administra la información contenida en la base de datos de estas instalaciones con el objetivo de realizar una mejor gestión de los recursos económicos y técnicos.

Está previsto que a lo largo de este año 2017 se continúe con esas labores, aumentando el parque existente de marquesinas y garantizando su preservación, pero también se va a acometer un proceso para la modernización de estas infraestructuras, dotándolas de equipamientos que mejoren su funcionalidad aprovechando las nuevas tecnologías, como son la implantación del código QR para su uso con teléfonos inteligentes o la iluminación mediante paneles fotovoltaicos, mejorando con ello la accesibilidad y seguridad de los usuarios y usuarias.