El presidente de la empresa pública Gestión de Infraestructuras de Castilla-La Mancha (GICAMAN), Javier Barrado, ha trasladado a los vecinos y vecinas del edificio de su propiedad en Laguna de la Colmada, en Guadalajara, el diagnóstico del inmueble y ha estimado que el final de las obras y el consecuente regreso de los inquilinos a sus hogares podría ser una realidad a principios del año 2019.

Gicaman traslada a los vecinos de Laguna de la Colmada el diagnóstico del edificio y prevé el final de las obras y regreso de los inquilinos a principios de 2019
§ El presidente de Gicaman, Javier Barrado, ha explicado que el estudio de la empresa Cemosa “ha permitido dirimir las patologías exactas del edificio para poder hacer el consecuente proyecto técnico de rehabilitación para devolverlo a unas condiciones de habitabilidad y seguridad, y con todas las garantías”.

Así lo ha dado a conocer durante la reunión que ha mantenido con la mayoría de los afectados del edificio, que fue desalojado en enero de este año después de evidenciarse la presencia de grietas en algunas dependencias del mismo. Esta reunión informativa tuvo lugar ayer miércoles, 6 de junio, en la Dirección Provincial de Bienestar Social, donde ha estado presente el equipo directivo de Gicaman y el director provincial de Fomento de Guadalajara, Julio Calle.

A este encuentro estaban citados todos los vecinos y vecinas que son adjudicatarios de las viviendas de alquiler de este edificio y a los que desde Gicaman se reubicó proporcionando una solución habitacional provisional hasta que se subsanen las deficiencias en el inmueble y puedan regresar a sus casas.

Barrado ha detallado las conclusiones del diagnóstico completo que ha realizado la empresa especializada Cemosa y que “ha permitido dirimir las patologías exactas del edificio para poder hacer el consecuente proyecto técnico de rehabilitación para devolverlo a unas condiciones de habitabilidad y seguridad, y con todas las garantías”.

El presidente de la empresa pública, dependiente de la Consejería de Fomento, ha indicado que es “optimista” tras este diagnóstico integral, que ha constatado que “la estructura del edificio está bien, según este estudio, y nunca ha existido riesgo de colapso o derrumbe”, de hecho, ha añadido, lo que se ha extraído del documento es que “un asentamiento diferencial muy localizado que es el que ha generado la aparición de las grietas”.

De esta forma, ha continuado, “no hay riesgo ni daño estructural, con lo cual el edificio se va a poder rehabilitar en base a las deficiencias localizadas”.

Proyecto de rehabilitación que se acometerá en dos fases

Javier Barrado ha explicado que el proyecto de rehabilitación se acometerá en dos fases. Una primera, centrada en el aseguramiento de la estabilización del edificio; y una segunda, que estará dirigida a la rehabilitación del interior, tabiquería, fachada y espacios comunes; en resumen, “primero una obra mayor y general y después más pormenorizada para corregir con actuaciones más localizadas los efectos de las grietas”.

Respecto a los plazos, el presidente de Gicaman ha dicho que una vez se tienen las conclusiones del diagnóstico integral de Cemosa, “ahora hay que redactar el proyecto técnico de rehabilitación que se tendrá en aproximadamente un mes”. A partir de ahí, comenzarán las actuaciones materiales pertinentes con la previsión de que éstas puedan terminar a principios del año 2019, siempre y cuando la climatología y otras circunstancias respeten los cálculos iniciales.

Barrado se ha mostrado “satisfecho” con este estudio y ha reiterado que “la prioridad para Gicaman desde el primer momento ha sido garantizar la seguridad de todos los vecinos y vecinas”, así como una vez detectados los problemas que hicieron necesario el realojo de todos ellos, “la intención ha sido que todas estas personas puedan volver a vivir cuanto antes en sus casas, con un edificio con todas las condiciones necesarias de habitabilidad”.

Javier Barrado ha recordado que, durante todo este proceso, “los vecinos y vecinas siempre han sido los primeros en conocer de primera mano toda la información y la hoja de ruta en cada paso que se ha ido dando”, tal y como ha vuelto a suceder con este diagnóstico. Por eso, ha aprovechado para indicar que todos aquellos que no pudieron asistir a esta reunión informativa tienen línea directa con Gicaman y la Dirección Provincial de Fomento para resolver dudas, conocer más detalles o realizar cualquier tipo de consulta.

Tanto estas conclusiones como la hoja de ruta a seguir ya han sido trasladadas en las mismas condiciones al alcalde de Guadalajara.

El pasado mes de mayo ya se obtuvo el diagnóstico del edificio de Laguna de Taravilla

Hay que recordar que, a mediados del pasado mes de mayo, Gicaman dio a conocer el estudio que proporcionó Cemosa del edificio gemelo en Laguna de Taravilla, también en Guadalajara. En base a ese diagnóstico, las obras podrán dar comienzo durante este mes de junio y se prolongarán con un horizonte de alrededor de dos meses.

En este caso, Barrado indicó que, en base a las conclusiones del estudio, no había necesidad de que los vecinos y vecinas tuvieran que abandonar sus casas mientras se desarrollaban las labores, ya que “las obras son compatibles en condiciones de habitabilidad y seguridad de las personas”, según expuso el presidente de Gicaman.

El compromiso de Gicaman es que los trabajos puedan realizarse cuanto antes y causando los mínimos trastornos durante el desarrollo de los mismos.

En relación al edificio de Laguna de Taravilla se acometerán una serie de actuaciones con carácter preventivo para evitar la aparición de patologías estructurales en un futuro y para restablecer las existentes. Entre otros trabajos, se intervendrá sobre la red de saneamiento del edificio, se eliminarán las humedades del terreno y se asegurará la compacidad del mismo mediante técnicas de inyección de material estable.