Fallece don Francisco Bermejo Bustos, alma de Fátima
Una de las últimas veces que vimos a don Francisco en ,llamémosle acto social, fue cuando, por acuerdo en uno de los Plenos del Ayuntamiento de Cuenca, en el año 2017, se aprobó dar el nombre de Francisco Bermejo Bustos al parque que se encuentra frente a la Capilla de Fátima de cuya construcción se cumplieron cincuenta años cuando, la Virgen de Fátima, llegó al barrio en la noche del 17 de mayo de 1967.
Aquello, como nos decía don Francisco, párroco de Tiradores en esos momentos, fue un milagro. El 12 de Mayo del año 1966 llegó la Santa Misión a este barrio, el de Tiradores Altos, Santa Teresa, teniendo un recibimiento apoteósico. Y no solo eso sino que, también, vino aquí la Virgen de las Angustias que fue la gota que colmó el vaso porque, todo el barrio, se volcó con Ella, decía don Francisco.
El barrio, donde termina la calle Real, era un páramo. Había una cochera en la que criaban pollos y poco más para albergar a tanta gente como se dio cita aquí ante la Virgen y en comunión con la Santa Misión. Tanto que, la Falange, tuvo que instalar una enorme tienda de campaña con un gran cartel en el que se leía “Santa Misión la Milagrosa”, por la imagen que en esos días estaba por allí.
Aquello fue el principio de una historia para contar porque, lo vecinos, se dieron cuenta de que hacía falta una capilla. Pero, ¿cómo hacerla? Don Francisco lo tuvo claro. Con la gente del barrio que, en su tiempo libre, fue llevando ladrillos, agua, arena, azulejos, mano de obra…lo necesario para hacer la capilla casi sin coste alguno hasta su terminación y bendición por parte del obispo, don Inocencio, el 12 de Octubre del año 1966.
Quedaba traer a la Virgen (de Fátima) y, para ello, una expedición se trasladó hasta Portugal coincidiendo con la visita del papa Pablo VI. Compraron una imagen, «la que me pareció más hermosa», dice don Francisco, «que nos costó diez mil pesetas», añade, siendo el regreso a Cuenca aún penoso por la lluvia, de los que no se olvidan.
Era la noche del 17 de Mayo y la procesión, con la Virgen de Fátima, arrancaba desde la Fuensanta camino de su Capilla acompañada de autoridades civiles, religiosas y el pueblo de Cuenca que no quiso perderse el acontecimiento. La Banda de Música iba cerrando la comitiva pero, a pesar de las marchas, se oían fuegos artificiales y petardos y, aunque a pólvora, olía a flores mientras por delante caminaban los niños vestidos de serranos o con el traje de la primera comunión.
Hoy, cuando se cumplen sesenta años de la bendición de la capilla, comunicamos la triste noticia del fallecimiento de don Francisco cuyo cuerpo permanecerá en el tanatorio Alameda hasta mañana, martes, en que será trasladado a la Catedral en donde se oficiará la misa funeral. Nosotros, en El Liberal de Castilla, le recordamos en su parque porque, ese día de mayo, de 2017, pudo hablar como lo estará haciendo, a su manera, con los que construyeron la capilla de Fátima -que ya se fueron- pero, cuyos nombres, están grabados para la historia en una de las campanas de la Capilla.
Vídeo. La historia de la Capilla de Fátima
