La declaración prevista para hoy del exalcalde de Cogolludo, Jaime de Frías, como investigado (figura conocida anteriormente como imputado) por un presunto delito de malversación de dinero público ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Guadalajara ha quedado pospuesta, tal y como informa el PSOE de Guadalajara en su página web, tras comunicar que se encuentra en prisión. De Frías fue condenado a dos años de cárcel como responsable de un delito de apropiación indebida de más de 600.000 euros por quedarse con el importe de billetes de avión que vendía a través de una agencia de viajes de su propiedad. Los hechos se produjeron en noviembre y diciembre de 2011, cuando ya era alcalde de Cogolludo por el PP.
Pese a que la sentencia era firme desde noviembre de 2014 y llevaba aparejada la “inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena”, De Frías se presentó como candidato del PP en las pasadas elecciones municipales de mayo de 2015. De hecho, solo tras conocerse públicamente esa circunstancia dimitió como concejal y como miembro de la Ejecutiva provincial del PP, de la que formaba parte. Sin embargo, la situación era conocida desde un mes antes de las elecciones por la presidenta del PP de Guadalajara, Ana Guarinos, según consta en un documento que le fue enviado por el propio exalcalde. Estos hechos fueron puestos también en su día en conocimiento de la Fiscalía, aunque no se conoce si ha abierto algún tipo de diligencias por ello.
Además, De Frías se enfrenta ahora a una denuncia por malversación presentada por el actual alcalde, Juan Alfonso Fraguas, ante la que el Juzgado de Instrucción número 4 ha abierto diligencias penales en las que se ha personado como perjudicado el propio Ayuntamiento. Tras quedar suspendida la declaración prevista para hoy por esta causa, en los próximos días se señalará una nueva fecha para tomarle declaración.
La denuncia se basa en la utilización de una tarjeta Visa del Ayuntamiento para pagar al menos 8.200 euros en bebidas y alimentos que presuntamente fueron a parar al bar-restaurante que De Frías regentaba en la localidad, y alcanza también a pagos realizados en el establecimiento con la misma tarjeta, que fueron incluidos sin justificación documental alguna como gastos de representación.
