La nieve caída en la Serranía de Cuenca y las últimas lluvias están dejando imágenes espectaculares en forma de cascadas y crecidas de los ríos. Precisamente, aprovechando la crecida del río Júcar, hay piragüistas que no han dudado en lanzarse por el canal de aguas bravas que hoy ha contado con 30-32 metros cúbicos de agua cuando lo normal es tenerlo con 3,5-4 metros cúbicos.

Una maravilla poder disfrutar así de este canal de aguas bravas.