La localidad de Escariche ha celebrado este fin de semana su fiesta patronal de San Antón. Ayer, a partir de las siete de la tarde, cuatro originales y fantasmagóricos cabezudos hacían su aparición en la Plaza Mayor. Los niños jugaban con ellos y se hacían fotos, entre curiosos y asustados,  a la vera de la enorme pira de leña que se iba a prender después. La había preparado el Ayuntamiento, con ayuda de algunos vecinos del pueblo. Su estampa imponente dominaba la coqueta replacita que hay frente a la Casa Consistorial, con el Palacio de los Polo a un lado y la iglesia de San Miguel Arcangel al otro.