Cientos de espectadores arroparon este fin de semana en Guadalajara las funciones del XXXVI Tenorio Mendocino, una edición que arrancó tanto el sábado como el domingo con un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Urda durante las jornadas de luto oficial.
La alcaldesa de la capital, Ana Guarinos, asistió en la noche del domingo a la primera escena de la segunda función de esta Fiesta de Interés Turístico Regional, acompañada por una representación de la corporación municipal integrada por los concejales Javier Toquero, Alfonso Esteban, Santiago López Pomeda, Armengol Engonga, David García, José Luis Alguacil, Roberto Narro, Víctor Morejón, Chema Antón y Eva Henche.

Nuevos espacios escénicos en el Palacio del Infantado
La cita cultural, vertebrada en torno a los enclaves patrimoniales ligados a la familia Mendoza, estrenó importantes modificaciones escénicas en el Palacio del Infantado. La tradicional escena del sofá se trasladó a los jardines del monumento, mientras que la escena de la cena se ubicó en el zaguán con la perspectiva visual del Patio de los Leones.
La renovada propuesta de este año estuvo bajo la dirección de Abigail Tomey y la codirección de Julia Piera, quienes adaptaron el montaje para conjugar los nuevos enfoques estéticos con la esencia clásica del texto de José Zorrilla en las calles de la ciudad.
Debut de Laura Galán en el reparto
El elenco artístico contó en esta trigésimo sexta edición con la incorporación de la actriz Laura Galán interpretando el personaje de Butarelli, reforzando el cartel interpretativo coordinado por la Asociación Gentes de Guadalajara en colaboración con el Ayuntamiento.
El proyecto volvió a reunir a actores, directores, técnicos y voluntarios que transforman los monumentos de la capital alcarreña en un teatro al aire libre, consolidando el arraigo y la implicación vecinal en una de las manifestaciones más singulares del calendario cultural local.
Solemnidad y ambientación adaptada por la tragedia
El minuto de silencio guardado antes de cada pase confirió un carácter de respeto a las funciones, motivando además ajustes en parte de la ambientación habitual del montaje en consideración al luto oficial decretado por el siniestro ferroviario.
Guarinos subrayó el valor del Tenorio Mendocino como seña de identidad y herramienta de proyección exterior capaz de articular patrimonio, teatro y participación ciudadana en torno a la memoria histórica de Guadalajara.

