La campaña especial de vigilancia desarrollada por la Dirección General de Tráfico entre el 5 y el 11 de octubre en las carreteras de la provincia de Cuenca se ha saldado con 88 infracciones tras inspeccionar un total de 11.384 vehículos en 232 controles. El uso indebido del teléfono móvil se mantiene como el factor de riesgo predominante al concentrar 27 de estas sanciones, lo que representa el 30,68% del total tramitado en la red viaria conquense. El resto de las infracciones por despiste al volante se repartieron entre la lectura durante la marcha, la utilización de auriculares, comer conduciendo y otras causas no especificadas, mientras que los test paralelos arrojaron cuatro positivos por alcoholemia y siete por consumo de drogas.

Manipular o sujetar el teléfono mientras se conduce acarrea sanciones de 200 euros y la detracción de hasta 6 puntos del permiso de conducción, cuantía que se sitúa en 200 euros y 3 puntos si el dispositivo se maneja instalado en un soporte, o 100 euros si obstaculiza el campo de visión del piloto.
Las carreteras convencionales de Cuenca, marcadas por largos tramos interurbanos y trazados comarcales de velocidad constante, son especialmente sensibles a las pérdidas de atención, que continúan situándose entre los principales desencadenantes de siniestros graves por salidas de vía. Estos controles periódicos buscan atajar hábitos normalizados pero de alto riesgo que multiplican la distancia de frenado y comprometen la seguridad vial en los desplazamientos diarios por la provincia.
