El tercer encierro urbano de las Ferias y Fiestas de Guadalajara ha concluido este viernes sin heridos ni intervenciones sanitarias, en una mañana caracterizada por la máxima afluencia de corredores y espectadores en el centro de la ciudad. Los seis astados en puntas de la ganadería de José Vázquez completaron el itinerario tradicional desde los corrales del Mercado de Abastos hasta los chiqueros de la Plaza de Toros de Las Cruces en un tiempo oficial de 5 minutos y 59 segundos.
El trayecto transcurrió de forma agrupada por la manga del casco histórico con un único contratiempo a la altura de San Ginés, donde uno de los animales resbaló y quedó descolgado momentáneamente del grupo principal. La rápida intervención de los pastores y de los corredores experimentados permitió reconducir al toro hacia el callejón del coso sin generar situaciones de peligro directo.

Balance municipal
El concejal de Festejos, Santiago López Pomeda, ha calificado de impecable el comportamiento del ganado y ha destacado la consolidación definitiva del circuito urbano en una jornada festiva que registró un lleno técnico tanto en las gradas instaladas a lo largo de las calles como en el graderío de la plaza. El edil ha remarcado que el consistorio continuará revisando los protocolos de acceso al coso para conciliar la agilidad de entrada con la seguridad ciudadana.
Por su parte, el responsable del área de Seguridad, Chema Antón, ha confirmado la total normalidad del operativo preventivo desplegado por la Policía Local y Protección Civil. Antón ha subrayado que la noche previa discurrió con absoluta tranquilidad pese al notable incremento de personas en la vía pública con motivo del festivo local y el inicio de los conciertos multitudinarios en las pistas de la Fuente de la Niña.
Archivo histórico
La ausencia de percances sanitarios en esta tercera cita alivia el balance de los festejos taurinos de 2026 tras las dos contusiones leves atendidas en la enfermería durante la carrera del jueves, protagonizada por los toros de Núñez del Cuvillo. Aquella jornada obligó al Ayuntamiento a flexibilizar la entrada libre al graderío de Las Cruces mediante megafonía para descongestionar las colas exteriores una vez acomodados los titulares de pases preferentes.
El éxito de concurrencia confirma el acierto organizativo del consistorio al ampliar este año la programación a cinco encierros matinales y renovar el vallado con compuertas antirretorno en puntos sensibles del casco antiguo. Tras superar el ecuador de la Semana Grande alcarreña, el dispositivo municipal encara las dos últimas sueltas del fin de semana con el trazado cardioprotegido plenamente rodado y un respaldo de público que refuerza la identidad taurina del centro urbano.

