Alrededor de 800 personas llenaron el Teatro Auditorio Buero Vallejo de Guadalajara durante la noche de este viernes para asistir a la gala benéfica «La memoria que nos une». La velada sirvió para conmemorar los 35 años de trayectoria de la Asociación Folklórica Wad-all-Hayara y destinar la recaudación íntegra de las entradas a la Asociación Provincial de Familiares de Enfermos de Alzhéimer y Otras Demencias de Guadalajara (AFAGU), en un acto organizado con el respaldo del Ayuntamiento de Guadalajara.

La alcaldesa de la capital, Ana Guarinos, intervino durante la apertura para destacar el valor de la música y la memoria popular transmitida de generación en generación en los pueblos, felicitando tanto a la agrupación folclórica por sus más de tres décadas conservando las tradiciones como a AFAGU por su labor de soporte social, concluyendo su intervención con la lectura de un poema dedicado a quienes conviven con el alzhéimer. Por su parte, la presidenta de AFAGU, Montserrat Garrido, agradeció la implicación de la entidad y los asistentes, vinculando el lema de la cita con los 30 años que cumple su organización protegiendo el recuerdo de los mayores.
El repertorio tradicional ofreció un recorrido por piezas representativas de la cultura castellana:
La jota de bodas de Villamayor de Santiago, procedente de la provincia de Cuenca.
El paloteo de Albalate, interpretado sobre las tablas por escolares del CEIP Río Henares de Guadalajara.
La danza de los arcos de Molina de Aragón, elemento histórico en el repertorio de la formación folclórica.
Las Sanjuaneras de Sigüenza, cantadas y bailadas por el alumnado del colegio Sagrado Corazón de Jesús de Tórtola de Henares.
La cita contó también con la voz de Javier Matía, quien interpretó la habanera de Maranchón y las coplas de Somarriba antes de recibir un fajín y un cesto de productos tradicionales como obsequio. A lo largo del acto se proyectó un audiovisual conmemorativo sobre las tres décadas y media del grupo y AFAGU entregó un ramo de flores a la presidenta de Wad-all-Hayara, Montserrat Luengo. El cierre reunió en escena a antiguos integrantes de la formación, que recibieron una castañuela conmemorativa antes del baile final con todo el auditorio en pie.
Tres décadas de folclore y acompañamiento social que convergen en la capital alcarreña
La cita celebrada en el Buero Vallejo supone la culminación práctica de dos trayectorias comunitarias nacidas de forma paralela en la provincia durante las últimas tres décadas. Por un lado, la Asociación Folklórica Wad-all-Hayara ha centrado sus 35 años de recorrido en rescatar partituras, indumentarias y bailes del mundo rural —desde las serranías molinesas hasta la campiña del Henares— integrando de manera constante a las escuelas locales en actos como las rondas de Mayo o las concentraciones populares en torno a la jota castellana.
Por su parte, AFAGU alcanza este otoño sus 30 años de presencia continuada en Guadalajara, habiendo desplegado un ciclo conmemorativo centrado en la sensibilización vecinal y la reivindicación de recursos asistenciales ante las más de 7.000 familias afectadas por demencias en el territorio. Tras pasar por el Vermú Solidario de Ferias y las mesas informativas a pie de calle, la unión de ambas entidades en las tablas del auditorio demuestra cómo la conservación activa de la memoria popular se convierte en un instrumento de apoyo directo para la red sociosanitaria local.

