El Hotel Meliá Guadalajara acogerá el próximo miércoles 4 de noviembre la primera edición de la Jornada del Espárrago Verde de Guadalajara, un encuentro sectorial bajo el lema ‘Cultivo, territorio y futuro’ organizado por la Asociación de Espárrago de Guadalajara y la Interprofesional del Espárrago Verde de España, en colaboración con la Diputación Provincial y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El foro, programado en horario de 10:00 a 14:00 horas, reunirá a productores agrarios, responsables técnicos y representantes institucionales para abordar la situación productiva, la viabilidad agronómica del cultivo y su posicionamiento en el mercado comunitario.

La apertura institucional contará con la intervención del presidente de la Asociación de Espárrago de Guadalajara, José Luis Gutiérrez, junto a autoridades de la administración autonómica y provincial. El bloque técnico articulará cuatro ponencias clave: un primer diagnóstico de la producción a cargo de Rafael Losilla; la exposición sobre los avances y oportunidades de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Espárrago de Guadalajara de la mano de María José Carmona, coordinadora de la Dirección General de Producción Agroalimentaria de la JCCM; el análisis del mercado europeo defendido por la experta del sector y exparlamentaria europea Clara Aguilera; y la radiografía de la competitividad nacional presentada por el presidente de la Interprofesional del Espárrago Verde de España, Antonio Zamora, previa a la clausura y degustación final.
La cita llega en una fase decisiva para la consolidación de la Indicación Geográfica Protegida concedida por la Unión Europea, un sello de calidad diferenciada que ampara a 44 municipios de la provincia situados en las vegas de los ríos Henares, Badiel, Bornova y Tajuña. En un territorio donde se cultivan más de 550 hectáreas con producciones medias anuales en torno a los tres millones de kilos, la vertebración organizativa entre agricultores e instituciones busca consolidar el valor añadido de la cosecha en origen, proteger la rentabilidad de las explotaciones familiares frente a las importaciones de terceros países y afianzar la actividad hortícola como motor económico para fijar población en el medio rural alcarreño.

