Los devastadores incendios forestales que están afectando a diferentes puntos de España están dejando tras de sí un enorme impacto económico y social, pero también medio ambiental, ya que los incendios no solo destruyen explotaciones, viviendas o infraestructuras, sino que también provocan graves daños sobre la biodiversidad y la vida silvestre.
Ante esta situación, el sector cinegético solicita a las administraciones públicas que aún no lo hayan planteado, que las líneas de ayudas que se aprueben para hacer frente a las consecuencias de estos siniestros contemplen también actuaciones destinadas a la recuperación de la fauna silvestre y de los hábitats naturales afectados.

Fundación Artemisan recuerda que los incendios provocan una elevada mortalidad de fauna, destruyen refugios, zonas de reproducción y alimentación, alteran el equilibrio de los ecosistemas y comprometen la viabilidad de numerosas poblaciones de especies silvestres.
Por ello, considera imprescindible que los planes de recuperación incorporen partidas específicas para la recuperación de animales silvestres dentro de una estrategia integral que no solo se limite a reparar los daños materiales, sino también a recuperar los montes, la fauna que los habita y los ecosistemas que hacen posible su conservación.
Además, señala que los titulares de cotos y los cazadores desempeñan desde hace décadas un papel fundamental en la conservación del medio natural, con una inversión anual de más de 288 millones de euros en actuaciones de conservación medioambiental, entre ellas, caminos, tiraderos, podas, resalveos, reforestaciones, cortafuegos y otras medidas que influyen directamente en la lucha contra incendios; así como puntos de agua y alimentación o siembras para la fauna que favorecen la recuperación de la vida silvestre.
En este sentido, considera que las ayudas públicas deberían reconocer ese papel y facilitar que los gestores cinegéticos puedan colaborar activamente, aportando el conocimiento técnico del sector a la hora de diseñar los planes de actuación y siendo actores directos, a través de la colaboración público-privada, en las actuaciones que permitan acelerar esta recuperación.
Solidaridad con los afectados
Fundación Artemisan muestra su solidaridad con todos los vecinos de los municipios afectados y también con ganaderos, agricultores, gestores de coto, cazadores y otros actores del medio rural que han visto cómo estos incendios han destruido espacios que necesitarán de toda la ayuda posible para recuperarse.
Igualmente, ha querido reconocer el enorme trabajo de los equipos de extinción que llevan semanas dejándose la piel y arriesgando sus vidas para apagar el fuego e insiste en la necesidad desarrollar un nuevo Plan Forestal Nacional para prevenir estos incendios cada vez más frecuentes.

