El municipio conquense de Buendía ha consolidado su atractivo turístico tras la inauguración de las recientes obras de mejora en su muralla del siglo XV. La Diputación de Cuenca ha invertido 200.000 euros para rehabilitar y asegurar más de 360 metros cuadrados de este importante lienzo medieval.
Durante el acto sobre el terreno, el presidente de la institución provincial, Álvaro Martínez Chana, ha estado acompañado por la diputada de Patrimonio y Turismo, Mayte Megía, y el alcalde de la localidad, Gregorio Martínez Escribano. Los representantes públicos han celebrado el buen momento demográfico del pueblo, que ha logrado sumar 80 nuevos habitantes durante las dos últimas legislaturas.

Este crecimiento poblacional en un municipio que ronda los 500 vecinos coincide con un notable impulso de su principal industria a través de los siguientes indicadores:
Un incremento superior al 15% en el número de alojamientos turísticos durante los últimos tres años.
Un aumento del 7% en la apertura de nuevos establecimientos hosteleros en el mismo periodo.
Aprovechando este contexto de desarrollo local, Martínez Chana ha exigido el estricto cumplimiento de las sentencias judiciales relativas al trasvase. En sintonía con las recientes declaraciones del presidente regional, Emiliano García-Page, ha defendido que los recursos hídricos de la comarca deben repercutir directamente en el entorno porque el agua es un motor fundamental para seguir generando riqueza.
Archivo y contexto histórico
La intervención en la muralla medieval de Buendía no es un hecho aislado dentro de las políticas provinciales. Esta actuación se enmarca dentro del Plan de Restauración del Patrimonio impulsado por la Diputación desde el año 2019, una iniciativa que ya ha movilizado más de 18 millones de euros en la provincia, tal y como hemos venido documentando en las páginas de Liberal de Castilla.
Por otro lado, la firme postura sobre el trasvase conecta de lleno con la cobertura histórica que hemos realizado durante el último año respecto a las resoluciones del Tribunal Supremo y la implantación de los caudales ecológicos. La batalla legal y política por el agua del Tajo sigue marcando la agenda diaria de los municipios ribereños, que ven en sus embalses la pieza clave para mantener vivo el actual auge del turismo rural y frenar definitivamente la despoblación en la Alcarria.

