Guadalajara ha celebrado este fin de semana su Feria Chica. «Y el balance no es tan ‘extraordinario’ como nos quieren vender», ha señalado la concejala del Grupo Municipal Socialista, Gemma Mínguez.
«La falta de colaboración con las peñas ha marcado los tres días de fiesta. No tuvieron luz hasta pasadas las ocho de la tarde del jueves. Dos días antes, el trabajo de los feriantes y el montaje de las carpas fue un caos porque cientos de trabajadores y trabajadoras no pudieron aparcar en gran parte del Ferial. A esto hay que añadir la falta de baños portátiles en un recinto mal distribuido y las complicaciones para las peñas y sus pasacalles y la falta de colaboración y comunicación de Guarinos y del concejal responsable», indica Mínguez.

Desde el principio, con el montaje de las carpas y la llegada de los feriantes, el caos se apoderó del Ferial. Así lo denunciaron los propios trabajadores del Centro Comercial y de sus alrededores, que recibieron amenazas de multa y grúas por aparcar en zonas este año restringidas. El ayuntamiento tan sólo reservó una hilera de aparcamientos para centenares de personas.
Por ello, ante la necesidad urgente de aparcamiento y movilidad, el Grupo Municipal Socialista envió una carta a Ana Guarinos solicitando alternativas urgentes.
«La falta de coordinación se ha visto en los ya tradicionales pasacalles que realizan las peñas, especialmente en el acceso al Centro Comercial en el túnel de la A-2 y en un diseño del recinto poco consensuado con ellas», afirma Mínguez.
Baños insuficientes:
El ayuntamiento tan sólo contrató un remolque de baños móviles para miles de peñistas y público en general. Por el resto del recinto, ni rastro de baños portátiles.
«Si las fiestas salen adelante en Guadalajara es gracias a las peñas y a sus directivas, que compensan la mala gestión, la falta de interés y colaboración del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Guadalajara para que los y las peñistas puedan disfrutar», ha sentenciado la concejala socialista.

