El concejal del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca, Juan Guadalajara, ha acusado este jueves al equipo de Gobierno que dirige Darío Dolz de sumir los Presupuestos Participativos en una parálisis absoluta. Según denuncia el edil popular, a pesar de los anuncios oficiales, «ninguna de las actuaciones comprometidas con los vecinos ha llegado a ejecutarse», lo que convierte esta iniciativa en «un nuevo ejemplo de la parálisis y la mala gestión que caracterizan al mandato socialista».
Guadalajara ha recordado que el alcalde promocionó estos proyectos como una muestra de participación ciudadana y compromiso con los barrios de Cuenca. Sin embargo, lamenta que más de un año después de anunciar las inversiones y tras meses de tramitación administrativa, el Ayuntamiento haya sido incapaz de ejecutarlas. A juicio de la bancada popular, es «especialmente grave» que haya sido el propio Consistorio quien aprobara técnicamente los expedientes para, apenas unos meses después, verse obligado a paralizar los procedimientos por errores y deficiencias en su redacción. Como ejemplo más flagrante, el edil ha citado la licitación de las mejoras del entorno del CADIG Crisol —cuyo proyecto integral incluía renovaciones de pavimento, mobiliario adaptado y zonas de sombra—, la cual tuvo que declararse finalmente desierta ante la falta de empresas interesadas.

Ante este cúmulo de retrasos, el concejal ha exigido al equipo de Gobierno total transparencia sobre la única actuación que queda pendiente, el acondicionamiento del Camino de Vega Tordera. Guadalajara ha advertido de que, si no se ejecuta antes de cerrar el ejercicio presupuestario, el Ayuntamiento se verá abocado a nuevas demoras y modificaciones económicas, defraudando la confianza de los vecinos que invirtieron su tiempo en votar. Por todo ello, el PP ha puesto en duda que el equipo de Gobierno sea capaz de convocar una nueva edición para 2026, cuestionando si el PSOE «dará por enterrada» esta herramienta.
La crisis de los Presupuestos Participativos en la capital supone un fuerte contraste político respecto al entusiasmo con el que se relanzó la herramienta. Hay que recordar que la recuperación de esta iniciativa fue una de las exigencias clave de Cuenca en Marcha para facilitar la aprobación definitiva de las cuentas municipales el pasado verano, celebrando entonces que se recuperaba un instrumento de democracia directa inactivo desde 2022 [,]. Además, la parálisis de los proyectos en la ciudad choca con el impulso que estas dinámicas ciudadanas están cobrando en otros puntos del territorio regional y provincial; sirva como ejemplo que la Junta de Comunidades acaba de conceder inyecciones económicas de 5.000 euros a ayuntamientos como Tarancón y Minglanilla (junto a Marchamalo y Uceda en Guadalajara) precisamente para fortalecer y blindar la viabilidad de sus respectivos presupuestos locales de base ciudadana.

