Medio centenar de empresarios y autónomos se han dado cita en Motilla del Palancar para impulsar el tejido productivo de la comarca y explorar nuevas oportunidades de negocio. La Confederación de Empresarios de Cuenca (CEOE CEPYME) ha organizado este encuentro estratégico, que busca fortalecer el asociacionismo local e identificar espacios industriales para atraer capital externo. A la reunión asistieron profesionales de sectores clave como la energía, el comercio, la agroalimentación, la electricidad y las nuevas tecnologías.

Durante la jornada, los asistentes conocieron al detalle el programa Invierte en Cuenca, una iniciativa para respaldar a las pequeñas empresas que mapea terrenos, locales y naves industriales disponibles. El objetivo principal es facilitar el aterrizaje de potenciales inversores y atender las necesidades logísticas de las compañías que desean implantarse en la provincia. El encuentro contó con el respaldo institucional de Pedro Javier Tendero, alcalde de la localidad, y Arancha Poveda, delegada de Economía, Empresas y Empleo en Cuenca. Por parte de la patronal, encabezaron la cita el secretario general, Ángel Mayordomo, junto a miembros del Comité Ejecutivo vinculados a esta comarca, como Fidel y Javier Santiago Monedero.
Evolución del proyecto provincial
El archivo histórico de liberaldecastilla.com refleja cómo la estrategia de la confederación empresarial ha ido ganando terreno sobre el terreno a lo largo del último año. La captación de inversiones en las zonas rurales de la provincia ha pasado de ser un proyecto inicial a materializarse mediante estas reuniones hiperlocales, donde se audita de primera mano el suelo industrial disponible. El proyecto Invierte en Cuenca, que cuenta con el patrocinio de la Diputación Provincial y la colaboración de Globalcaja y Auracar, se consolida mes a mes como una herramienta indispensable contra la despoblación comercial.
Esta nueva reunión en Motilla del Palancar confirma una tendencia clara en la provincia de Cuenca: la necesidad de descentralizar las oportunidades y dotar a las cabeceras de comarca de un papel protagonista. Al conectar las demandas de los autónomos locales con un catálogo provincial de infraestructuras disponibles, el asociacionismo empresarial deja de ser un concepto teórico para convertirse en una red práctica de crecimiento y retención de talento.

