El mercado laboral conquense ha experimentado un notable alivio durante el segundo trimestre de 2026, contabilizando 3.200 desempleados menos que a principios de año. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados por el Instituto Nacional de Estadística y analizados por CEOE CEPYME Cuenca, la tasa de paro provincial se sitúa ahora en un 9,18%. Sin embargo, la patronal advierte que esta evolución a corto plazo esconde un problema estructural, ya que la provincia cuenta con 2.800 ocupados menos que hace exactamente un año.
Evolución laboral del trimestre
Entre los meses de abril y junio, Cuenca sumó 4.000 nuevos ocupados, lo que supone un incremento del 4,8% respecto al primer trimestre. Este repunte sitúa el total de trabajadores en 87.400 personas y eleva ligeramente la tasa de actividad hasta el 55,05%. La reducción del desempleo en un 26,67% deja la cifra total de parados en 8.800, lo que permite a la provincia mejorar las medias de desempleo tanto de Castilla-La Mancha (11,81%) como del conjunto de España (9,87%).

Caída de ocupación interanual
A pesar del impulso primaveral, la radiografía a largo plazo revela el verdadero impacto del reto demográfico en la economía local. Al comparar las cifras actuales con el segundo trimestre de 2025, el número de parados ha descendido en 400 personas (un -4,35%), pero la ocupación ha sufrido una caída significativa del 3,10%. Esta pérdida de 2.800 puestos de trabajo en los últimos doce meses evidencia que el descenso del paro está estrechamente condicionado por la reducción de la población activa disponible en la provincia.
Hemeroteca demográfica local
El archivo de Liberal de Castilla muestra que esta dicotomía entre la bajada del desempleo y la pérdida de ocupados es una constante histórica en la provincia. Durante los últimos años, las organizaciones empresariales han reiterado sistemáticamente que en territorios despoblados la EPA sufre fuertes oscilaciones. Por ello, el análisis real del mercado conquense siempre ha exigido mirar más allá de la tasa de paro y centrarse en la afiliación a la Seguridad Social para medir la verdadera fuerza productiva.
La falta de trabajadores sigue siendo uno de los obstáculos principales que trasladan las empresas locales para mantener y expandir sus negocios. El tejido empresarial conquense mantiene como prioridad histórica la creación de un entorno que favorezca la actividad económica y logre asentar nuevas familias. Frenar el éxodo de población activa resulta fundamental para garantizar que los futuros descensos del paro respondan a una creación de empleo neta y no al simple desgaste demográfico.

