El Servicio Municipal de Bomberos y Protección Civil del Ayuntamiento de Cuenca ha emitido este 15 de septiembre una actualización a las 12:00 horas sobre el incendio en el centro de reciclaje Mobec, situado en el polígono industrial Los Palancares. El fuego continúa perimetrado y controlado, con una emisión de humo muy reducida, aunque los efectivos mantienen las tareas de extinción sobre varios puntos calientes y combustiones residuales dentro de las instalaciones.
Las autoridades municipales han señalado que el material calcinado desprende un olor intenso y desagradable que tiende a intensificarse durante las primeras horas de la mañana y por la noche. Pese a estas molestias olfativas, el consistorio no considera necesario decretar medidas de confinamiento general, permitiendo que la población desarrolle su rutina con normalidad, aunque manteniendo acotada como zona de precaución la superficie exacta de la industria afectada, donde se prohíbe el paso a personas no autorizadas.

El parte municipal recomienda a los vecinos cerrar puertas y ventanas si detectan humo u olores en sus viviendas, evitar aproximarse al área industrial y mantener alejadas a las mascotas. Asimismo, se aconseja moderar el ejercicio físico intenso al aire libre en caso de experimentar molestias respiratorias, extremando la atención en colectivos vulnerables como ancianos, niños, embarazadas y enfermos cardiorrespiratorios. Según la previsión de la Aemet, las próximas 24 horas estarán marcadas por cielos despejados, máximas de hasta 35 grados, humedad baja de entre el 25% y el 45% y vientos de componente norte de entre 10 y 20 km/h, con rachas locales de 30 km/h.
Hemeroteca
La intervención sobre la nave de reciclaje Mobec se prolonga desde que se declarara el siniestro a última hora de la tarde del pasado 4 de septiembre junto a la carretera N-320a, según recoge el seguimiento informativo de Liberal de Castilla. En las primeras horas de la emergencia, la densa columna de humo obligó a los servicios de seguridad a recomendar el confinamiento preventivo en barrios cercanos como La Estrella, la zona de La Resinera y el entorno del nuevo complejo hospitalario de Cuenca.
El colapso estructural de la cubierta metálica complicó el acceso seguro del personal de emergencias al interior del recinto, obligando a sofocar fumarolas intermitentes y combustiones internas bajo los escombros durante los días posteriores. A medida que avanzaban las labores de refrigeración, el Ayuntamiento de Cuenca fue flexibilizando las restricciones: primero reabrió las pistas polideportivas municipales y, posteriormente, redujo el radio de seguridad de 300 a 50 metros hasta ceñirlo exclusivamente al perímetro catastral de la parcela dañada.
Cierre
La persistencia de rescoldos activos casi dos semanas después del inicio del fuego refleja la complejidad técnica que entraña la extinción definitiva de residuos industriales compactados, donde la materia orgánica y los polímeros continúan ardiendo sin llama bajo capas de chapa retorcida. La inversión térmica habitual en la cuenca del río durante las noches y madrugadas atrapa los gases residuales a ras de suelo, provocando que el hedor característico del material quemado se perciba con mayor fuerza en los accesos meridionales de la capital. Mientras prosigue la vigilancia de la calidad del aire y el refresco de los focos latentes, el dispositivo municipal centra sus esfuerzos en sellar definitivamente el subsuelo de la nave para erradicar las molestias a los barrios colindantes.

