El obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Julián Ruiz Martorell, ha destacado el papel de la Diputación Provincial de Guadalajara y del Ayuntamiento de Sigüenza como ejemplos de proximidad y eficacia durante una comparecencia celebrada este 31 de agosto. Las declaraciones tuvieron lugar antes de iniciar la visita a los trabajos de rehabilitación de la catedral seguntina junto al presidente provincial, José Luis Vega, y la alcaldesa, María Jesús Merino.
El prelado subrayó el esfuerzo desarrollado por la administración provincial para atender a los municipios y vecinos damnificados por los incendios forestales que afectaron al territorio durante el periodo estival. Ruiz Martorell remarcó que las entidades locales ofrecieron soluciones rigurosas ante situaciones de urgencia, un modelo de gestión que hizo extensivo a la cooperación mantenida entre las administraciones públicas y la Diócesis para el sostenimiento del patrimonio histórico.

Coordinación en la emergencia provincial
La valoración del responsable eclesiástico conecta de lleno con los episodios vividos durante las últimas semanas en la provincia. De acuerdo con el seguimiento informativo de Liberal de Castilla, el territorio afrontó en julio y agosto graves emergencias forestales, entre las que destacaron los siniestros de La Mierla en la Sierra Norte y de Selas en la comarca de Molina de Aragón.
Ante este escenario, la Diputación de Guadalajara desplegó maquinaria pesada y brigadas comarcales en las tareas de apoyo, aprobando posteriormente medidas técnicas de reconstrucción, dotación de personal arquitectónico y líneas de ayuda directa para ganaderos y agricultores afectados. Esta cobertura sobre el terreno explica la alusión directa realizada durante el encuentro institucional en Sigüenza, donde se valoró la capacidad de coordinación administrativa tanto en la gestión de crisis territoriales como en la conservación monumental.

