El Obispado de Cuenca ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de la capital que devuelva la condición de fiesta laboral civil al 28 de enero, día de San Julián, tras quedar un año más fuera del calendario oficial de festivos locales para 2027 aprobado este martes por el Pleno municipal.
Malestar por la exclusión del patrono del calendario de 2027
La curia diocesana ha manifestado su pesar tras conocer el acuerdo adoptado por la corporación municipal en su sesión ordinaria de octubre, en la que se confirmaron las dos jornadas no laborables de 2027 prescindiendo nuevamente de la solemnidad litúrgica del patrono de la ciudad.

Desde la institución eclesiástica señalan que esta ausencia se repite de forma continuada, por lo que han trasladado su confianza en que el consistorio conquense rectifique esta línea y tenga a bien restituir la tradición en futuros ejercicios.
Devoción al ‘padre de los pobres’ y subida a San Julián el Tranquilo
En su pronunciamiento, el Obispado ha defendido la profunda devoción popular que la ciudadanía mantiene hacia el santo, conocido históricamente como el «padre de los pobres».
Como muestra de este arraigo social y religioso, la Diócesis ha recordado el testimonio continuado durante décadas en la capital con la masiva y concurrida subida de fieles hasta el paraje y la ermita de San Julián el Tranquilo, motivo por el que reclaman a los responsables municipales armonizar la fiesta litúrgica con el descanso laboral civil.

