El Gobierno de España ha dado luz verde este martes, a propuesta del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, al proyecto para establecer el servicio público de transporte regular de viajeros por carretera del corredor Madrid-Zaragoza-Catalunya. Esta aprobación marca un nuevo hito en la definición del mapa concesional de autobuses estatales, siendo la segunda licitación que se pondrá en marcha tras la del corredor Bilbao-Castro Urdiales.
El nuevo servicio unificará las antiguas concesiones VAC-099 y VAC-263 y se estructurará a través de 13 rutas que suman 6.030 kilómetros. Sus 95 paradas conectarán a 47 municipios repartidos en ocho provincias, entre las que destaca la inclusión de cinco municipios de Guadalajara.

Para la provincia alcarreña, la gran novedad será la creación de una nueva conexión directa entre Calatayud y Guadalajara, una de las ocho rutas inéditas que contempla el proyecto (junto a otras como Madrid-Sabadell o Alcalá de Henares-Lleida). Además de la mejora en la conectividad transversal, el Ministerio asegura que la nueva ordenación supondrá una reducción de tarifas del 22,7% respecto a los precios actuales.
El proyecto definitivo, que ahora debe salir a licitación para buscar empresa explotadora, se ha aprobado tras analizar las alegaciones presentadas durante el periodo de información pública, abierto entre noviembre de 2025 y enero de 2026. La estimación oficial es que este corredor, que contará con sistemas de geolocalización por satélite en tiempo real, beneficie potencialmente a 7,3 millones de ciudadanos.
El corredor Madrid-Valencia y el contexto regional
Mientras el eje hacia Catalunya avanza hacia su licitación, el Ministerio sigue trabajando en el próximo gran tramo del mapa concesional: el corredor Madrid-Valencia. Este proyecto, que estuvo en periodo de información pública durante 30 días el pasado mes de enero, tiene un impacto directo y masivo en la región, ya que conectará a 25 municipios de Guadalajara y 30 municipios de Cuenca, dando servicio a más de 6,2 millones de habitantes entre Madrid, Castilla-La Mancha, Aragón y la Comunitat Valenciana.
La reordenación del transporte estatal por autobús —un sistema vital que data de los años 40— no ha estado exenta de controversia en nuestras provincias. Como ya documentó Liberal de Castilla a lo largo de 2025, los anteproyectos iniciales del Ministerio de Transportes generaron una fuerte oposición institucional.
En mayo del pasado año, este diario informó sobre cómo el diseño preliminar del transporte entre Madrid y Levante suprimía numerosas paradas en nuestros pueblos. Esta situación provocó un rechazo unánime en el tablero político local: en junio de 2025, el PP de Guadalajara acordó instar al Ministerio a retirar el mapa concesional por dejar sin servicio a municipios de Molina y Sigüenza, una preocupación compartida por el PSOE provincial, que también rechazó públicamente la propuesta inicial por sus recortes.
Ante estas presiones y el rechazo generalizado de las Comunidades Autónomas, el Ministerio de Transportes ha modificado su estrategia, asumiendo el compromiso de mantener «todas las paradas y rutas actuales», garantizando así la conectividad que los usuarios ya conocen, mientras se avanza en la renovación de flotas y abaratamiento de billetes.

