El Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca acoge la exposición “Hans Hinterreiter (1902-1989)” desde el viernes 8 de junio hasta el 21 de octubre de 2018.

El Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca acoge la exposición “Hans Hinterreiter (1902-1989)”Hans Hinterreiter (Winterthur, 1902 – Ibiza, 1989), artista suizo vinculado al arte concreto del círculo de Max Bill.

Presenta unas 75 obras del artista, junto a una selección de documentos que permiten reconstruir la investigación sobre el color y la forma a partir de la lógica constructiva que llevó a cabo durante toda su vida.

Junto a la exposición Hans Hinterreiter (1902- 1989) se propone un programa de cine experimental titulado «La abstracción en movimiento (1921-2010)», centrado en piezas que conjugan la abstracción, el movimiento y la música visual, con una selección de veinte películas desde las vanguardias históricas de los años veinte hasta nuestros días, y que exploran la relación entre forma, color y música.

La exposición está acompañada por un catálogo, que constituye la primera monografía del artista en español.

Hans Hinterreiter (1902-1989)

Desde el 8 de junio y hasta el 21 de octubre, el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, Fundación Juan March, presenta una muestra sobre Hans Hinterreiter (Winterthur, 1902 – Ibiza, 1989), artista suizo vinculado al arte concreto del círculo de Max Bill.

Hinterreiter, que pasó casi toda su vida en Ibiza, es autor de una extensa y peculiar obra, fundada en el trabajo con patrones geométricos y fuertemente influida por la música y las teorías del color, una pintura que el artista imaginó con vocación dinámica y ligada al movimiento.

En esta exposición se presentan unas setenta y cinco obras, que provienen mayoritariamente de la Fundación Hans Hinterreiter de Zúrich, además de algunas colecciones particulares, y una variada selección documental, que permiten reconstruir la investigación sobre el color y la forma a partir de la lógica constructiva que Hinterreiter desarrolló durante toda su vida.

Después de estudiar matemáticas y arquitectura, Hans Hinterreiter descubrió en los años treinta la teoría del color sistematizada por el químico alemán y premio Nobel Wilhelm Ostwald. Desde ese momento, dedicaría todos sus esfuerzos a desarrollar un planteamiento teórico y práctico propio que se concretaría en la construcción, a sugerencia del propio Ostwald, de un Formorgel [órgano de la forma] y un Farborgel [órgano del color], artefactos que le permitieron obtener múltiples combinaciones formales y cromáticas a partir de estructuras geométricas elementales. Hinterreiter, además, publicó sus estudios sobre la forma y el color en sus libros Geometrische Schönheit [Belleza geométrica], 1958, y Die Kunst der reinen Form [El arte de la forma pura], 1978, que publicó en Barcelona.

La exposición está acompañada por un catálogo, que constituye la primera monografía del artista en español. Incluye textos del propio Hinterreiter y de Max Bill, además de ensayos de especialistas y conocedores del artista y su obra como Rudolf Koella, Karl Gerstner o Timo Niemeyer; incluye además parte de la correspondencia entre Max Bill y Hans Hinterreiter, editada y comentada por Jakob Bill.

Junto a la exposición Hans Hinterreiter (1902- 1989) se propone un programa de cine experimental titulado «La abstracción en movimiento (1921-2010)», centrado en piezas que conjugan la abstracción, el movimiento y la música visual, con una selección de veinte películas desde las vanguardias históricas de los años veinte hasta nuestros días, y que exploran la relación entre forma, color y música.

El programa, con realizadores que van desde Man Ray, Hans Richter, Marcel Duchamp, Walter Ruttmann, Oskar Fischinger o László Moholy-Nagy hasta creadores contemporáneos como Larry Cuba, Adam Beckett o Aurora Gasull-Altisent, ha sido concebido por MAD, las creadoras del Punto y Raya Festival, el festival internacional dedicado al arte abstracto en movimiento, en colaboración con la Fundación Juan March. El programa de películas, que se podrá ver diariamente proyectado en loop en el espacio del Gabinete, quiere contextualizar la obra de Hinterreiter, quien, a raíz de su descubrimiento de la ornamentación hispanomusulmana durante un viaje por el sur de España en 1934, se interesó por este tipo de motivos e intentó desarrollar modelos formales y cromáticos nuevos y hacer consistir su pintura en «imágenes que fluyen».