El periodista Brais Cedeira publica este domingo en El Español un profundo reportaje en el que da cuenta de la investigación que la Guardia Civil de Sigüenza (Guadalajara) está llevando a cabo sobre la figura de Carlos Herranz Ortega, que se hace llamar Lama Losel. Los agentes tienen en su poder decenas de horas de grabación de las sesiones que Herranz Ortega ha liderado a lo largo de los últimos años en una secta que todavía continúa activa en Madrid. La Benemérita le imputa los delitos de lesiones, creación de asociación ilícita y estafa. El caso está ya abierto y se instruye en los juzgados de Sigüenza.

El juzgado de Sigüenza investiga una secta cuyo líder habla del semen como néctar sagradoEste madrileño de 44 años dice que es el “hermano de Jesús”, asegura que levitó en una de sus visitas a Jerusalén y defiende que el semen es un “néctar sagrado”. “Su voz fluye melosa entre susurros, directa como un suave licor a los oídos de sus adeptos, que acuden cada semana puntuales a las reuniones secretas. Con ella ejerce un gran poder de convicción entre los miembros de su secta”, asegura El Español.

El informe elaborado por la Guardia Civil, tras entrevistar a distintos adeptos y recopilar pruebas relacionadas con las grabaciones, explica que Losel se vale de su cargo para “hacer creer a los miembros del grupo, sobre todo femeninos, que si se acuestan con él conseguirán la libertad espiritual más rápidamente, a lo que las chicas, bajo previa manipulación mental, acceden en un primer momento voluntariamente”.

En octubre 2014, entre las risas absortas de quienes le escuchan, Losel explica, sin especificar si se trata de una metáfora, de lo que dios quiere de sus seguidores: “Dios quiere tu culo. Dios siempre quiere que pongas tu culo. Dios quiere penetrarte entera de arriba abajo”.

En numerosas ocasiones de esas charlas grabadas a Carlos Herranz se le escucha, según explica el informe de la Guardia Civil insultar, coaccionar y realizar vejaciones contra quienes le siguen. El 6 de octubre de 2016 no tiene reparos en reconocer sus fechorías. “Cuando puteo a mis alumnos lo hago por su bien”. Meses antes, el 14 de junio, asegura: “Si ves que las llamo zorras es por un bien mayor”. En otra de sus charlas, da una receta a su juicio infalible para cambiarle la vida a cualquiera. “Te meto un lefazo místico y te cambio la vida”.

“Va a sonar un poco fuerte esto que voy a decir… Pero nuestra hermana T. vino con fibromialgia a Madrid porque los médicos la habían desahuciado. Cogí un tarro, un gotero, eché un poco de mi semen, con esencia de rosa. Lo tomó y en tres días se curó completamente de la fibriomialgia. Esto es lo que hace el semen de un hombre de oración”, llegó a decir en otra ocasión.

Cada mes, explican los agentes de la investigación, los feligreses de Losel le ingresaban el diez por ciento de sus ingresos. No iban destinados a ningún fin benéfico, y tampoco para ayudar a los más desfavorecidos. Aquello era, tan solo, para lucro personal.