El Gobierno de Castilla-La Mancha ha implementado un nuevo proyecto de accesibilidad cognitiva en el Hospital Universitario de Guadalajara basado en el uso de apoyos visuales y pictogramas. Esta iniciativa, presentada este jueves por el comisionado para la Accesibilidad, José Luis Escudero, busca facilitar la orientación y la comprensión de la información médica a personas con trastornos neurológicos, daño cerebral, espectro autista o problemas de lenguaje. Durante su visita a las instalaciones, Escudero ha confirmado que la futura Ley de Accesibilidad Universal de la región integrará este tipo de medidas para garantizar los derechos de los usuarios en todos los centros sanitarios autonómicos.
La implantación de estos recursos visuales, que ya funciona en el área de Rehabilitación y en el Instituto de Enfermedades Neurológicas de Castilla-La Mancha, permite a los pacientes anticipar los procesos médicos y reducir la incertidumbre durante las consultas. El hospital también está integrando tecnologías adaptadas para casos específicos, como los sistemas de seguimiento ocular que utiliza Álvaro, un menor con una enfermedad rara que ha participado en la jornada de hoy para mostrar cómo logra comunicarse de forma completamente autónoma con los especialistas.

Tanto la gerente del Área Integrada de Guadalajara, Elena Martín, como la delegada provincial de Sanidad, Pilar Cuevas, han enmarcado esta actuación dentro de la Estrategia de Humanización del Plan de Salud H3.0. Paralelamente, el Gobierno regional mantiene abierto el proceso de participación ciudadana en su portal web para que entidades y vecinos puedan aportar sugerencias al borrador de la nueva ley de accesibilidad.
Hemeroteca y evolución hospitalaria
Al revisar el archivo histórico de Liberal de Castilla sobre las intervenciones en el Hospital Universitario de Guadalajara, los registros muestran que durante años los esfuerzos institucionales se concentraron casi en exclusiva en la eliminación de barreras arquitectónicas. Las noticias previas sobre el centro médico destacaban la construcción de nuevas rampas, la adaptación de ascensores durante las obras de ampliación y la adecuación de los accesos físicos para personas con movilidad reducida.
Esta trayectoria refleja un cambio de paradigma profundo en la concepción de la sanidad pública provincial. Si hace una década el objetivo primordial era garantizar que un paciente en silla de ruedas pudiera entrar al edificio, la actualidad exige que cualquier persona, independientemente de sus capacidades cognitivas o sensoriales, pueda comprender su entorno y comunicarse con su médico sin depender de terceros. La transición desde la mera accesibilidad física hacia un modelo de accesibilidad cognitiva demuestra una madurez en el sistema sanitario de Guadalajara, aportando una capa de humanización que convierte el complejo hospitalario en un espacio verdaderamente inclusivo y seguro para todos los ciudadanos.

