La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha confirmado desde el Puesto de Mando Avanzado de Tamajón que el incendio forestal originado en La Mierla ha arrasado ya aproximadamente 2.050 hectáreas y ha penetrado en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, manteniendo el Nivel 2 de emergencia. El fuego se encuentra muy lejos de ser controlado y mantiene un riesgo potencial de extensión de miles de hectáreas debido a su veloz avance por zonas de alto valor ecológico. Ante la gravedad de la situación, las autoridades mantienen las evacuaciones hacia el polideportivo de Humanes para los vecinos de La Mierla, Muriel, el embalse de Beleña, Umbralejo, Semillas, La Nava de Jadraque, Almiruete y Palancares.

La prioridad del operativo INFOCAM es la defensa directa de las poblaciones vacías para evitar que las llamas alcancen las estructuras. Sobre el terreno trabajan 11 brigadas terrestres, cinco helitransportadas y 17 medios aéreos entre helicópteros y aviones anfibios, así como una sección de 25 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegada en la cabeza del incendio junto a maquinaria pesada. El avance de las llamas y la necesidad de mantener las vías operativas para los equipos de emergencia obligan a mantener cortadas las carreteras CM-1004 y GU-188, con cortes parciales en la GU-189, GU-143, GU-211, CM-1006 y GU-177. Las autoridades instan a la población a abstenerse de acercarse a la zona de la emergencia.
La virulencia de este incendio en la Sierra Norte de Guadalajara no hace sino confirmar la vulnerabilidad del territorio y materializa el escenario de máximo riesgo en la comarca. Tal y como recogió la hemeroteca de Liberal de Castilla, hace apenas tres días este mismo incendio ya había forzado la evacuación preventiva de 47 menores del campamento de Umbralejo, así como el desalojo inicial de La Mierla y el confinamiento de Muriel y el embalse de Beleña. Este nuevo desastre ecológico vuelve a poner de manifiesto la necesidad de proteger esta zona, que precisamente acaba de impulsar un plan de 830.000 euros para intentar frenar el riesgo de incendios y combatir la despoblación en la Sierra Norte. La rápida evolución del fuego subraya la fragilidad de un entorno natural de incalculable valor y el impacto directo que estas emergencias tienen sobre los vecinos de la comarca.

