El sector de la caza se encuentra en pie de guerra. La Real Federación Española de Caza (RFEC) ha alzado la voz para exigir al Gobierno Central que frene en Europa la propuesta de prohibición del uso de munición de plomo en la actividad cinegética. Una medida que, advierten, se plantea sin alternativas técnicas viables y que podría poner en jaque el futuro del sector a nivel medioambiental, económico y social.
La propuesta, impulsada bajo el marco del Reglamento europeo REACH, será debatida de forma inminente por el Parlamento Europeo y los Estados miembros.

Sin alternativas contrastadas
La principal queja del sector radica en la ausencia de estudios concluyentes sobre las alternativas al plomo. Los cazadores señalan que no hay garantías de que los nuevos materiales ofrezcan una reducción real del riesgo toxicológico. Además, alertan sobre posibles peligros derivados de la falta de eficacia de la nueva munición, los problemas de rebotes que comprometen la seguridad en el monte y la incompatibilidad con muchas de las armas actualmente en uso.
El presidente de la RFEC, Josep Escandell, subraya la importancia de compatibilizar la protección medioambiental con una actividad que, según defiende, es clave para conservar ecosistemas, controlar poblaciones y frenar la expansión de enfermedades animales como la Peste Porcina Africana.
Las consecuencias de una prohibición sin margen de adaptación podrían ser drásticas. Según un estudio de la Federación Europea de Tiro Deportivo, hasta un 25% de los cazadores abandonaría la actividad y un 30% la reduciría. La RFEC reprocha al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) la falta de un proceso de diálogo para lograr una transición ordenada y la desatención a las aportaciones técnicas del sector nacional durante el trámite europeo.
Contexto de adaptación en Castilla-La Mancha
Este debate europeo choca con la realidad del sector, que ya se encuentra en un proceso de adaptación paulatino. En Castilla-La Mancha, el debate sobre el plomo no es nuevo. Ya a mediados del año pasado, desde el ámbito cinegético regional se reclamaba aplicar la moratoria sobre su prohibición de forma progresiva.
La propia administración autonómica ha estado realizando campañas y jornadas informativas sobre los beneficios de sustituir la munición de plomo. Estas iniciativas demuestran que, si bien existe un horizonte de cambio hacia prácticas más sostenibles, la preocupación principal de los cazadores, tanto a nivel nacional como regional, sigue siendo que los cambios normativos se realicen con alternativas seguras, aval técnico y tiempos de adaptación realistas.

