Nacho Redondo regresará este domingo, 27 de septiembre de 2026, a las aguas del embalse de Bolarque para completar por sexto año consecutivo el desafío benéfico «Brazadas por NIPACE», una cita en la que volverá a formar tándem con Miguel Ángel Megía para recorrer a nado varios kilómetros durante horas con el fin de visibilizar la realidad de los menores con parálisis cerebral y recaudar fondos para sus terapias. La travesía contará con el respaldo logístico y de seguridad de las embarcaciones de Entretenimientos Mares de Castilla, que acompañarán a los nadadores durante el itinerario para facilitar los avituallamientos en una época del año marcada por el descenso térmico del agua y el riesgo de hipotermia por exposición prolongada.
La iniciativa busca proyectar la labor de la Fundación NIPACE más allá del ámbito estrictamente deportivo e involucrar a la ciudadanía en la difusión de sus programas de rehabilitación, poniendo además a disposición de los colaboradores el canal de donaciones por Bizum a través del código 02483. Redondo subraya que el cansancio físico o la dureza de nadar en aguas abiertas a finales de septiembre quedan en un segundo plano frente al esfuerzo diario y continuado que asumen las familias de los pacientes atendidos por la entidad.

Compromiso social y deportivo en Guadalajara
La trayectoria de los retos solidarios vinculados a la Fundación NIPACE en la provincia de Guadalajara refleja una estrecha alianza entre el tejido deportivo local y la atención especializada a la parálisis cerebral y los trastornos neuromotores. Desde la sede de la fundación en la capital alcarreña, los tratamientos avanzados con robótica y fisioterapia intensiva han situado al centro como un referente nacional, impulsando periódicamente iniciativas de captación que movilizan a atletas en diversas disciplinas de resistencia por los espacios naturales de la provincia.
La consolidación de esta travesía en el embalse de Bolarque, enclavado en la comarca de La Alcarria, refuerza el papel de los embalses y parajes fluviales guadalajareños como escenario de pruebas benéficas de fondo. La continuidad del proyecto durante seis ediciones consecutivas permite no solo mantener abierta la vía de microdonaciones particulares indispensables para sufragar becas de tratamiento, sino también fijar una fecha regular en el calendario comarcal para concienciar sobre la inclusión, la accesibilidad y el respaldo a las familias con menores con necesidades especiales de desarrollo.

