La Confederación Regional de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM), en coordinación con CEOE-CEPYME Cuenca y CEOE-CEPYME Guadalajara, ha activado este lunes una encuesta dirigida a empresas y autónomos con trabajadores a su cargo. El objetivo de esta consulta es medir con exactitud cómo están afectando las ausencias laborales a la operativa diaria y a la rentabilidad de los negocios en ambas provincias.
Esta iniciativa se enmarca dentro del recién creado Observatorio Regional del Absentismo. A través de esta herramienta, la patronal busca recopilar información objetiva sobre el terreno para trasladar a las administraciones públicas y a los agentes sociales la dimensión real de un problema estructural que resta competitividad a las compañías frente a otros mercados europeos.

Las cifras que manejan las organizaciones empresariales reflejan un encarecimiento drástico de esta situación. Según los datos facilitados, desde 2015 el número de procesos iniciados por Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC) ha crecido un 121%, elevando la incidencia media por encima del 77%.
El impacto económico de estas ausencias alcanza ya los 30.000 millones de euros, una factura de la cual la mitad, unos 15.000 millones, es asumida directamente por las empresas. La magnitud del problema se evidencia en el día a día: más de 1,5 millones de trabajadores no acuden diariamente a su puesto de trabajo, lo que representa un aumento del 119% respecto a los registros de 2015. Con las respuestas recabadas, CECAM redactará el primer informe autonómico sobre la materia para proponer medidas de choque.
La evolución del problema en el tejido local
El paso dado hoy por la confederación regional unifica y consolida una preocupación recurrente en el ámbito local. Tal y como ha documentado el archivo de Liberal de Castilla durante el último año, tanto la patronal conquense como la alcarreña venían advirtiendo del impacto crítico que las bajas médicas estaban teniendo en la tesorería y en la capacidad organizativa de los pequeños negocios.
La puesta en marcha de esta macroencuesta y del Observatorio Regional supone un cambio de ciclo en la estrategia empresarial. Las organizaciones provinciales de Cuenca y Guadalajara han pasado de alertar sobre el incremento de costes en sus balances trimestrales a liderar una radiografía estadística rigurosa, un movimiento necesario para dejar de tratar el absentismo como una queja aislada y comenzar a exigir reformas legislativas con datos reales y actualizados de la región en la mano.

