La parroquia de San Esteban de Cuenca albergará este sábado, 3 de octubre, una destacada jornada de polifonía con el concierto conjunto que ofrecerán el Coro del Conservatorio de Cuenca y la Coral de Cámara Vadillos de Burgos, dentro de la programación del XXVI Ciclo de Polifonía Universal. El programa vespertino comenzará a las 19:30 horas con la celebración de la misa cantada, cuya parte litúrgica y musical correrá a cargo de la formación burgalesa. A continuación, a partir de las 20:30 horas, dará comienzo el concierto con la intervención sucesiva de ambas agrupaciones y una interpretación coral conjunta como broche de hermandad sobre el altar del templo conquense.

Alianza nacida en tierras portuguesas
El origen de este intercambio artístico se gestó de forma fortuita durante el pasado verano en Portugal, donde ambas formaciones coincidieron durante la gira internacional desarrollada por el conjunto conquense. La cita en la capital pondrá en diálogo dos estilos vocales contrastados: la Coral de Cámara Vadillos, bajo la dirección musical de Raquel Rodríguez, y los anfitriones del Coro del Conservatorio de Cuenca, capitaneados por la batuta de Jesús Mercado. La velada permitirá al público conquense disfrutar de un repertorio que abarcará piezas maestras del patrimonio polifónico renacentista y composiciones universales contemporáneas, culminando con una obra sinfónico-coral compartida que congregará a todos los vocalistas en escena.
Más de cuatro décadas de polifonía conquense
La celebración de este recital afianza la trayectoria del Coro del Conservatorio como una de las instituciones decanas del panorama cultural de la ciudad desde su fundación en 1980 por Fortunato Sáiz de la Iglesia. Protagonista indispensable en las solemnidades de la Semana Santa y en los ciclos de música sacra que recorren localidades de la provincia como Cardenete, Huete o Priego, la formación dirigida por Jesús Mercado renueva con este ciclo universal su vocación de tender puentes con agrupaciones de otras comunidades autónomas, abriendo las naves góticas de San Esteban a una de las citas de música coral más esperadas del otoño conquense.

