Hoy, 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, el Ayuntamiento de Guadalajara se ha adherido a la campaña nacional de CONFEMAC. El objetivo es doble: visibilizar una realidad que afecta a uno de cada seis mayores en el país y exigir la creación de una ley estatal que proteja de forma específica a este sector de la población. En la capital alcarreña, la medida interpela directamente a 15.786 vecinos mayores de 65 años, quienes conforman actualmente el 17,4% de la población total de la ciudad.
El maltrato hacia la tercera edad sigue siendo un fenómeno altamente invisibilizado y, en muchas ocasiones, normalizado dentro del entorno más cercano. Las estadísticas del Teléfono Contra el Abuso y Maltrato a las Personas Mayores (900 65 65 66), que ya ha gestionado más de 4.100 casos en España, desmontan la idea de que la violencia siempre deja marcas físicas.

El abuso psicológico es el más prevalente y encabeza los registros con un 30,2%. A este le siguen el maltrato económico (15,5%), el abandono (12,6%) y la negligencia (10,7%). La campaña incide en identificar conductas cotidianas que constituyen un maltrato real, como decidir por el mayor sin consultarle, controlar sus finanzas sin consentimiento o aislarle de su entorno social.
La concejala de Mayores, Eva Henche, ha defendido la postura del consistorio ante lo que consideran un vacío legal grave en comparación con otros colectivos vulnerables. «Son parte esencial de nuestra ciudad, de nuestra historia y de nuestro tejido social, y tenemos la obligación de garantizarles una vida digna», ha señalado la edil, recordando que «crecer en años no puede significar perder derechos».
La evolución de la agenda social: del envejecimiento activo a la defensa de los derechos
A lo largo del último año, la hemeroteca de Liberal de Castilla refleja un cambio de intensidad en la agenda pública de Guadalajara respecto a la tercera edad. Durante los últimos meses, el foco mediático y municipal había estado puesto prioritariamente en el desarrollo de programas de envejecimiento activo, la dinamización de los centros de mayores de la capital y la puesta en marcha de estrategias comunitarias para paliar la soledad no deseada en los barrios.
La adhesión de hoy a las reivindicaciones de CONFEMAC supone un salto cualitativo en la forma en que la ciudad aborda los retos de su demografía. Guadalajara amplía su marco de acción: ya no se trata únicamente de garantizar el acompañamiento y el ocio de sus mayores, sino de exigir herramientas jurídicas de primer nivel. Este paso consolida una transición histórica en las políticas locales, donde las personas mayores dejan de ser vistas solo como receptores de asistencia social para reivindicarse como sujetos de derechos plenos que requieren una protección estatal blindada frente a la vulnerabilidad.

