El Ayuntamiento de Cuenca ha iniciado las obras de rehabilitación de uno de los depósitos del ‘Cerro Molina’, ha informado el concejal de Seguridad y Servicios a la Ciudad, Pedro J. García Hidalgo, con el objetivo, ha señalado, de garantizar la seguridad de los mismos y con ello el abastecimiento de agua. El presupuesto que invertirá el Consistorio roza los 300.000 euros.

El Ayuntamiento de Cuenca invierte 300.000 euros para garantizar la seguridad del depósito norte del ‘Cerro Molina’
⦁ El concejal de Seguridad y Servicios a la Ciudad, Pedro J. García Hidalgo ha indicado que una vez rehabilitado el depósito norte, que era el más dañado, se tiene intención de acometer la rehabilitación del depósito sur

La obra a realizar consiste en: Retirada de la cobertura de tierras y solera de losas de piedra perimetrales, para ver el estado del ‘sistema Preload’ en esos puntos y para el refuerzo global de la estructura; reparación de la impermeabilización del depósito y del hormigón en las zonas dañadas; reparación interior del vaso mediante la aplicación de morteros de reparación estructural; impermeabilización interior; pintura exterior del depósito; instalación del sistema de cloración; instalación de la escalera interior de acceso al depósito norte; y desmontaje, montaje y reparación de la escalera de acceso exterior.

Una vez rehabilitado el depósito norte, que era el más dañado, el Ayuntamiento tiene intención de acometer la rehabilitación del depósito sur, ha indicado García Hidalgo.

Características de la infraestructura

La instalación existente en el Cerro de Molina de Cuenca, dispone de dos depósitos cilíndricos de 7.300,00 m3 de capacidad y ‘tipología constructiva Preload’, que se proyectaron en la década de los años 60.

El diámetro interior tiene aproximadamente 33  metros y una altura de lámina de agua de 9 metros, el espesor de la pared es de 22 centímetros y el grosor de la solera es de 20-30 centímetros. El vaso cilíndrico es totalmente independiente de la solera, se apoya en ella mediante una banda de neopreno y se consigue la estanqueidad en la unión, mediante una banda impermeable de PVC que va encastrada en solera y vaso, calculada de forma que admite el desplazamiento del vaso sobre la solera sin pérdida de estanqueidad.

Según la ‘tipología Preload de los depósitos del Cerro de Molina de Cuenca’, los muros del depósito son de hormigón armado de 22 centímetros de espesor y construido en siete o más sectores aproximadamente iguales. Entre los sectores contiguos se ha dispuesto una junta estanca de PVC de 15 centímetros de anchura. Destacar que en estas juntas constructivas no existe armadura pasante, por lo que los sectores son totalmente independientes y el cilindro se mantiene por la tensión el alambre pretensado que dispone.

La cubierta está formada por una cúpula de hormigón,  con un espesor en su centro de 10 centímetros y que llega a ser de 20 centímetros en su unión con el anillo de borde. El anillo de borde también va pretensado por el mismo sistema, estando apoyado sobre el vaso a través de una banda de neopreno.

La tipología se basa en el ‘sistema Preload’, este sistema constructivo fue pionera en España en el pretensado de depósitos de hormigón y en la década de los años 60-70 se realizaron múltiples depósitos en a lo largo de la geografía española.

Aguas de Cuenca, en sus inspecciones, detectaron una serie de patologías que supondrían un problema de seguridad en el depósito: Degradación del gunitado exterior; se intuye la posición de los alambres de postensado, dejando claro que su recubrimiento es de escasa cuantía para una protección adecuada de los mismos frente a la corrosión, de acuerdo a las consideraciones normativas actuales. Actualmente disponen de un recubrimiento de puntura cementosa.

Filtraciones de agua y puntos de corrosión y oxidación; fugas de agua de escasa envergadura, constante y puntos de corrosión en algunas zonas de ambos depósitos, que son de mayor cuantía y envergara en el depósito norte, lo que hace presuponer una filtración de agua desde el interior a través de la lámina de PVC impermeabilizante existente.

Deterioro en la impermeabilización interior, lo que supone no poder garantizar la estanqueidad del vaso; corrosión de las escaleras que son el sistema de acceso.