El polígono industrial de Jadraque por fin ve la luz al final del túnel. La Guardia Civil de Guadalajara ha puesto a disposición judicial a dos hombres, de 26 y 31 años y residentes en la Comunidad de Madrid, como presuntos autores del robo de un transformador eléctrico que paralizó la actividad de varias empresas locales el pasado mes de diciembre.
El suceso, que tuvo lugar la noche del 15 de diciembre, supuso un duro golpe para el tejido empresarial de la zona. Los ahora detenidos, que cuentan con un abultado historial delictivo por hechos similares, forzaron la entrada de la caseta que albergaba el equipo y se llevaron consigo un transformador valorado en más de 20.000 euros. Este acto vandálico dejó sin suministro eléctrico a numerosas naves, obligándolas a echar el cierre de forma temporal con las consecuentes pérdidas económicas.

Tras meses de minuciosas pesquisas, los agentes de la Compañía de la Guardia Civil de Sigüenza lograron identificar el vehículo utilizado para dar el golpe, una pista clave que, sumada al resto de diligencias practicadas, permitió cerrar el círculo sobre los sospechosos. Finalmente, las detenciones se produjeron en dos fases, los días 2 y 10 de este mismo mes de julio, poniendo fin a un caso que había generado gran inquietud en el municipio.
Hemeroteca: Un goteo incesante en los polígonos
Desgraciadamente, los polígonos industriales de nuestra región son un objetivo habitual para los amigos de lo ajeno. Si echamos la vista atrás, vemos cómo estos espacios, a menudo aislados y con grandes cantidades de material valioso, atraen a bandas especializadas.
En julio de 2024, sin ir más lejos, la Guardia Civil sorprendía in fraganti a dos personas intentando perpetrar un robo en otra nave del mismísimo polígono de Jadraque. En aquella ocasión, los agentes pillaron a los cacos con las manos en la masa, a punto de llevarse material metálico y cable de cobre, tras haber reventado el candado de la puerta principal.
Años antes, en 2018, las fuerzas de seguridad asestaban un duro golpe a otra organización criminal que había alquilado una nave en el polígono de El Casar (Guadalajara). Utilizaban este espacio como ‘zulo’ para esconder camiones robados en otras provincias, demostrando el nivel de sofisticación y la movilidad geográfica de estos grupos delictivos.
Estos antecedentes demuestran la importancia de la vigilancia constante y la rápida actuación policial, como la llevada a cabo en esta última operación en Jadraque, para proteger el motor económico de nuestros municipios.

