Ecologistas en Acción de la Manchuela ha denunciado la persistencia del estado de abandono del punto limpio de Enguídanos, una instalación municipal situada en la Serranía Baja de Cuenca que permanece abierta, sin vallado efectivo ni contenedores específicos para depositar residuos, casi tres años después de la primera queja formal registrada ante la Consejería de Desarrollo Sostenible en noviembre de 2022.
La organización conservacionista señala a la Diputación Provincial de Cuenca por dejación de funciones en su labor de coordinación del servicio en municipios de menos de 20.000 habitantes, así como a los consistorios que carecen de ordenanzas reguladoras de usos, horarios y tasas. El colectivo advierte de que el depósito descontrolado de basuras al aire libre entraña riesgos graves para la salud pública al favorecer la proliferación de plagas, malos olores, peligro de incendios y la posible filtración de lixiviados hacia las aguas subterráneas del entorno del Cabriel.

El colectivo ecologista reclama a la institución provincial una fiscalización rigurosa de los fondos públicos asignados a las empresas concesionarias para el vaciado periódico de las instalaciones comarcales, una recogida que alcaldes de la zona consideran deficiente durante los meses de verano ante el incremento de población estacional. Asimismo, exigen al Ayuntamiento de Enguídanos el restablecimiento inmediato del control de accesos y la dotación reglamentaria de cubetas.
Hemeroteca
El seguimiento documental de Liberal de Castilla constata cómo la gestión deficiente de residuos y vertederos genera tensiones medioambientales recurrentes en la provincia de Cuenca:
La campaña de vigilancia de Ecologistas en Acción logró corregir situaciones de abandono en puntos limpios como el de Campillo de Altobuey mediante la asignación de personal y horarios restringidos, mientras persistían incidencias en términos como Cardenete, Pajarón, Pozorrubielos de la Mancha, El Peral y Casasimarro.
La cuenca del río Cabriel concentra una elevada presión ambiental y turística regulada por la Junta de Comunidades en parajes protegidos como el Monumento Natural de Las Chorreras, ubicado entre Enguídanos y Víllora, donde la afluencia de visitantes exige un control riguroso de desechos.
El marco fijado por la Ley de Residuos y Suelos Contaminados obliga a los pequeños municipios y mancomunidades conquenses a garantizar la trazabilidad de los desechos domésticos para evitar que los ecoparques deriven en escombreras clandestinas.
Cierre
La falta de cerramiento y contenedores en Enguídanos refleja la brecha existente entre la normativa ambiental y la capacidad real de supervisión en los pequeños municipios de la comarca. Mientras la recogida estival acusa la sobrecarga turística en la cuenca del Cabriel, la ausencia de control en este punto limpio perpetúa un foco de contaminación sobre el terreno que exige la intervención coordinada entre el consistorio local y los servicios provinciales de gestión de residuos.
