La Diputación Provincial de Cuenca ha abierto su Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales al arte civil. Y es que por primera vez ha acometido la recuperación de una obra civil, en concreto, el retrato de rey Carlos III, perteneciente al Ayuntamiento de San Clemente, que data de mediados del siglo XVIII.

Diputación de Cuenca abre su Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales al arte civil de la provincia
• El presidente de la institución provincial, Benjamín Prieto, junto a la alcaldesa de San Clemente, Soledad Herrera, ha asistido en el Salón de Plenos del Ayuntamiento sanclementino a la entrega del retrato del rey Carlos III, de mediados del siglo XVIII, una vez ha sido restaurado por la Diputación

Un óleo sobre lienzo que ha sido entregado este lunes al Consistorio manchego en un acto que se ha desarrollado en el Salón de Plenos y al que no ha podido faltar el presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, quien, acompañado por la alcaldesa de la localidad, Soledad Herrera, ha subrayado la importancia de que este recurso de la institución provincial abra su abanico de actuaciones al arte civil.

No en vano, según ha remarcado, desde la Diputación se quiere colaborar con los Ayuntamientos de la provincia en la conservación de su patrimonio y un buen ejemplo bien puede ser el trabajo realizado con este cuadro del rey Carlos III, que es todo un referente del Consistorio de esta localidad manchega. Y es que, a su juicio, nuestra provincia dispone de un rico patrimonio, no solo religioso, sino también civil, merecedor de ser puesto en valor, ya que forma parte nuestro pasado y nuestra historia; y al fin y al cabo, de nuestras raíces.

En esa apuesta, tal y como ha recordado, está jugando un papel fundamental la Diputación, que está llevando a cabo en los últimos años un gran esfuerzo inversor en la recuperación del patrimonio de la provincia, y —según ha dicho— la voluntad es de continuar haciéndolo para seguir siendo un referente en este ámbito. Una apuesta por el patrimonio con la que se pretende propiciar la dinamización de nuestra economía provincial, poniendo en valor nuestros recursos, generando oportunidades de riqueza y empleo y, por lo tanto, contribuyendo al afianzamiento de la población en el territorio.

Durante el acto de entrega, Prieto ha querido felicitar a los profesionales del Centro de Conservación por la excelente restauración realizada de este cuadro del siglo XVIII, que ya puede volver a lucir con todo su esplendor en el Ayuntamiento de San Clemente. Felicitación a la que se ha sumado la alcaldesa del municipio, quien no ha dudado en agradecer a la Diputación tanto este gesto como su apuesta por el patrimonio conquense.

El retrato del rey Carlos III (1759)

Esta obra, que se enmarca dentro de la tradición de  retratos cortesanos muy demandados a lo largo del siglo XVIII, representa al rey de medio cuerpo y cabeza de tres cuartos, portando

el bastón de mando en su mano derecha, destacando la riqueza de las vestiduras con ricos bordados de oro, bocamanga de piel de pantera y encajes, todo ello realizado con pinceladas muy empastadas para conseguir un rico efecto de luces y sombras que le dan mayor realismo a la obra.

Asomando bajo la banda que le cruza el pecho aparece el collar de la orden del Toisón de Oro que, según tradición de la Familia Real española, recibían los infantes en su bautizo. La coraza y el yelmo son elementos militares que se integran dentro de una concepción cortesana del rey propia de la época.

Restauración

El estado de conservación del cuadro era bastante bueno. Los mayores daños se localizaban en los colores rojos, donde la pintura aparecía muy craquelada debido a una mala ejecución técnica a la hora de preparar el color; sin olvidar, el hecho de que toda la obra aparecía oscurecida por la oxidación del barniz y la suciedad superficial.

En cuanto al marco, presentaba desencolado de ensambles, oxidación de placas metálicas en la trasera y pequeñas pérdidas de dorado que dejaban ver la madera, así como rozaduras que dejaban ver la preparación blanca.

La restauración se ha centrado en el sentado y consolidación de la policromía, la limpieza de la suciedad superficial, la eliminación del barniz oxidado, la reintegración de lagunas y pequeñas pérdidas con estuco tradicional, la reintegración cromática con acuarela y la técnica de puntillismo y la protección final con resinas de bajo peso molecular y filtro ultravioleta.