La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha detenido a un varón de 45 años, con numerosos antecedentes policiales, por su presunta implicación en la sustracción de cableado de la catenaria en la estación de ferrocarril de Baides. Los hechos ocurrieron en la madrugada del pasado 22 de julio, cuando la Central Operativa de Servicios (062) recibió el aviso de un ciudadano alertando sobre varios vehículos sospechosos cuyos ocupantes estarían sustrayendo material en la infraestructura ferroviaria local. Tras recibir la información, agentes del Puesto de Torija desplegaron un dispositivo de vigilancia en una vía de servicio de la A-2, a la altura del kilómetro 71. Poco después, en el kilómetro 69 de la Autovía del Nordeste, lograron interceptar una furgoneta que coincidía con las características denunciadas. En su interior, el individuo detenido transportaba una gran cantidad de cable de procedencia presuntamente ferroviaria. La investigación continúa abierta para lograr identificar y localizar a los demás sospechosos y vehículos implicados en el robo.

La constante amenaza contra las infraestructuras de Guadalajara y Cuenca
Este incidente en Baides no es un caso aislado, sino que se suma a una larga lista de delitos contra las infraestructuras de comunicaciones, transporte y energía en la región. El archivo histórico de Liberal de Castilla muestra cómo las sustracciones de cable, especialmente de cobre, son un desafío constante para la seguridad en las zonas rurales de Guadalajara y Cuenca. Recientemente, en marzo de este mismo año, las autoridades lograron desarticular una red criminal con 13 detenidos por el saqueo sistemático de cobre en parques fotovoltaicos de Cuenca.
Asimismo, durante los últimos años se han registrado múltiples incidencias que evidencian cómo estos robos afectan a servicios esenciales de los vecinos. En 2025, la Guardia Civil detuvo a dos personas en El Casar al ser sorprendidas robando cable del tendido telefónico, un patrón delictivo que también se repitió en 2024 con arrestos en municipios como Gajanejos. Esta evolución demuestra que las infraestructuras provinciales continúan siendo un objetivo prioritario tanto para delincuentes solitarios como para bandas organizadas, haciendo que la colaboración ciudadana siga siendo determinante para frustrar los robos a tiempo.

