La Guardia Civil de la Comandancia de Guadalajara ha detenido a dos mujeres de 35 y 55 años en Cabanillas del Campo acusadas de un presunto delito de estafa. Las detenidas, que trabajaban como cuidadoras de una vecina de 86 años, sustrajeron 8.000 euros de su cuenta bancaria mediante reintegros de efectivo fraudulentos. La investigación del Grupo Roca comenzó cuando la perjudicada denunció haber detectado varias extracciones de 1.000 euros en un cajero automático en distintos días. Al acompañar frecuentemente a la anciana en sus compras, las cuidadoras lograron memorizar el número PIN necesario para operar con la tarjeta. El visionado de las cámaras de videovigilancia de la zona fue determinante, ya que las grabaciones permitieron identificar a las dos mujeres sacando el dinero en un cajero de la localidad sin la compañía de la titular.

El foco delictivo en la tercera edad
Este abuso de confianza en la Campiña se enmarca en una problemática más amplia que afecta directamente a los vecinos de mayor edad de nuestras provincias. Durante el último año, el archivo histórico de Liberal de Castilla documenta cómo los delincuentes buscan objetivos vulnerables tanto en los municipios pequeños como en los grandes núcleos urbanos de Cuenca y Guadalajara. Apenas a mediados de este mes de junio de 2026, la Guardia Civil tuvo que intervenir en Las Pedroñeras (Cuenca) para investigar a una banda que estafaba a ancianas mediante el clásico «timo de la estampita».
De forma similar, en julio de 2025, la Policía Nacional arrestó en Guadalajara capital a dos falsos mecánicos que engañaron a un conductor de 78 años y trataron de acompañarle a un cajero automático para sustraerle sus ahorros. Ya sea rescatando engaños callejeros tradicionales o traicionando la confianza en el entorno doméstico, la reiteración de estos delitos justifica los esfuerzos de las autoridades mediante iniciativas preventivas como el Plan Mayor Seguridad.

