La Guardia Civil ha desarticulado este 13 de junio de 2026 un sofisticado punto de cultivo, procesado y distribución de marihuana oculto en una vivienda de una urbanización de El Pozo de Guadalajara. La operación, bautizada como «Plantálamo» y desarrollada por el Grupo Roca, se ha saldado con la detención de un joven de 27 años y la incautación de cerca de 35 kilos de cogollos secos listos para su venta. La investigación se inició gracias a la colaboración ciudadana, cuyas alertas permitieron descubrir una instalación que operaba como un centro logístico completo. Además de la acometida ilegal a la red eléctrica para abastecer el cultivo intensivo, los agentes hallaron básculas de precisión, máquinas de envasado al vacío, bolsas preparadas para el envío e incluso dispositivos de localización GPS destinados a la distribución de la droga mediante empresas de paquetería.

Archivo histórico provincial
El hallazgo en El Pozo de Guadalajara confirma una tendencia al alza en el mapa delictivo de la provincia a lo largo de este año. Las urbanizaciones interurbanas se han consolidado como enclaves estratégicos para estas redes. Hace apenas un mes, a principios de mayo de 2026, la Benemérita desmanteló otra importante plantación en Caraquiz (Uceda) con casi 1.200 plantas, y el pasado abril hizo lo propio en la urbanización Parque Las Castillas de Torrejón del Rey. Este patrón operativo, que busca el anonimato de las zonas residenciales periféricas para instalar cultivos clandestinos, también se documentó reiteradamente a lo largo de 2025 con operativos destacados en localidades como El Casar o Trijueque.
Evolución del narcotráfico
La intervención de El Pozo de Guadalajara evidencia una clara evolución en la sofisticación del modelo ilícito. Los grupos criminales ya no solo utilizan los chalets de la provincia como simples invernaderos clandestinos, sino que están internalizando toda la cadena de suministro. Al incorporar maquinaria industrial de procesado y gestionar el envío directo de la mercancía mediante servicios de paquetería y rastreo GPS, las mafias buscan sortear los tradicionales controles policiales en carretera y dar una salida mucho más rápida al estupefaciente.

