Efectivos del SEPRONA de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca han desarticulado una presunta organización criminal dedicada al exterminio sistemático de depredadores silvestres en un coto de caza. La ‘Operación LINCU’, coordinada por la Fiscalía de Medio Ambiente y el Juzgado de Instrucción nº 1 de Tarancón, se ha saldado con tres personas detenidas (de 50, 52 y 59 años), un investigado de 33 años y dos personas jurídicas encausadas, vinculadas a la gestión y explotación de la finca.
La investigación arrancó en abril de 2026, tras el hallazgo del cadáver de un lince ibérico abatido a tiros en el límite entre los términos municipales de Huelves y Barajas de Melo. Las primeras pesquisas en el coto de caza permitieron a los agentes descubrir un escenario de furtivismo a gran escala: localizaron cadáveres de otras especies protegidas, como gatos monteses y meloncillos, además de numerosos medios de caza prohibidos y no selectivos, incluyendo lazos, cepos, mallas, jaulas trampa y sustancias venenosas.

Las necropsias realizadas por el Centro de Investigación y Recuperación de Fauna Silvestre (CIARS) de Albaladejito confirmaron que varios de los animales habían sido abatidos con armas de fuego. Según la Guardia Civil, estos hechos no eran aislados, sino que respondían a una actividad continuada durante más de un año con un claro objetivo económico: eliminar a los depredadores naturales para favorecer la proliferación de especies de caza menor y aumentar así el rendimiento económico del coto. Tras obtener autorización judicial, el SEPRONA registró dos viviendas de la finca, donde intervino cinco armas de fuego, munición y diversa documentación. A los implicados se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal, caza con medios prohibidos y caza de especies protegidas.
Hemeroteca:
Este suceso supone un grave revés para los históricos esfuerzos de recuperación del lince ibérico en la provincia, una especie que recientemente logró pasar de la categoría de «en peligro crítico» a «vulnerable». Como hemos venido informando en Liberal de Castilla, Cuenca se convirtió a principios de 2025 en un territorio clave para la reintroducción de la especie. En marzo de este mismo año, 2026, documentábamos la suelta de tres nuevos ejemplares (Wololo, Winona y Wasima) en Las Pedroñeras y La Alberca de Záncara, elevando a 18 el número total de felinos reintroducidos en suelo conquense.
Lamentablemente, el furtivismo sigue siendo una de las principales amenazas en las zonas cinegéticas de la provincia. En el archivo reciente de nuestro medio encontramos operativos del SEPRONA similares, como la interceptación en mayo de 2026 de un cazador furtivo nocturno en Castillejo de Iniesta equipado con rifle y visor térmico, o las más de 30 infracciones cinegéticas detectadas a principios de este año en monterías locales.
Cierre:
La ‘Operación LINCU’ de la Guardia Civil de Cuenca pone el foco sobre una práctica ilegal y sistemática que atenta frontalmente contra la biodiversidad y el equilibrio ecológico en Castilla-La Mancha. Mientras las administraciones invierten recursos en asentar la población del lince ibérico en La Mancha conquense y otras zonas de la región para controlar naturalmente las plagas de conejos, la gestión delictiva de ciertos cotos prioriza el lucro por encima de la protección de la fauna. Este caso, que ya está en manos de la justicia de Tarancón, podría marcar un precedente penal contra el exterminio organizado de especies amenazadas.

