El Parque Zoa Conversa de Villares del Saz se convertirá este viernes, 3 de julio, en el epicentro del ocio provincial. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha elegido este municipio conquense como la segunda parada del festival itinerante CLM Living Rural, una propuesta completamente gratuita diseñada para vecinos y visitantes de todas las edades. El objetivo principal de la jornada es dinamizar el entorno, fomentar los espacios de encuentro ciudadano y poner en valor la vida en los municipios de la región.

La programación arranca por la tarde e incluye actividades ininterrumpidas hasta la madrugada:
19:00 horas: Actividad deportiva orientada al público senior.
20:00 horas: Emisión en directo de un programa de Radio Castilla-La Mancha.
21:15 horas: Representación de teatro infantil para los más pequeños.
22:15 horas: Degustación gastronómica de productos.
22:45 horas: Espectáculo de humor a cargo de Gacha’s Comedy.
23:30 horas: Concierto de versiones de la mano de Claudia Martín.
01:00 horas: Sesión musical con el DJ Carlos Torres para cerrar la noche.
Tras esta intensa jornada festiva, la ruta del festival por la provincia continuará su recorrido en Villalba de la Sierra el próximo 11 de julio y cerrará el mes en Santa María de los Llanos el día 31.
Evolución del ocio rural en Cuenca
El CLM Living Rural celebra este año su tercera edición consolidándose como un proyecto clave de la agenda estival. En semanas anteriores, la localidad de Villarta inauguró el calendario conquense de esta temporada con una excelente respuesta de público, marcando un precedente de participación para las siguientes paradas de la ruta.
La trayectoria histórica de este festival demuestra una evolución clara en la forma de abordar la dinamización de nuestros pueblos. Al acercar propuestas culturales, gastronómicas y deportivas de calidad a localidades como Villares del Saz, el formato va más allá del entretenimiento puntual. Esta iniciativa, mantenida a lo largo de tres años, refuerza de manera progresiva el atractivo turístico de los municipios más pequeños y fortalece el tejido social, confirmando que la cultura itinerante es una herramienta esencial y sostenible para vertebrar el medio rural a largo plazo.

