La Diputación Provincial de Cuenca ha sido el escenario elegido para desvelar la programación del 25 aniversario del Grupo Rondadores. Esta agrupación, nacida en 2001, lleva un cuarto de siglo dedicada a la recuperación y difusión de la música tradicional conquense. Durante la presentación en el salón de plenos, autoridades locales y provinciales han respaldado una trayectoria que ha permitido devolver a las calles tradiciones populares casi olvidadas. El presidente del colectivo, Fernando López Gabaldón, ha agradecido este apoyo institucional como pilar fundamental para alcanzar esta efeméride cultural.

Para celebrar este hito, el Grupo Rondadores ha organizado un ciclo de conciertos temáticos en la capital que arrancará con una gran gala. El primer evento tendrá lugar este viernes 22 de mayo a las 20:00 horas en el Teatro Auditorio José Luis Perales, con entrada libre hasta completar el aforo. Las siguientes citas musicales están programadas para distintos espacios de la ciudad:
Parque de San Julián el 23 de agosto.
Salón de Actos de Unicaja el 30 de octubre.
Centro Cultural Aguirre durante las fiestas de Navidad.
El acto también ha servido para presentar el cartel oficial del aniversario. El artista conquense Tomás Bux ha sido el encargado de diseñar una obra que fusiona la arquitectura típica de Cuenca con los instrumentos tradicionales que caracterizan a la agrupación. Tanto la vicepresidenta segunda de la Diputación, Marian Martínez, como la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, han coincidido en el inmenso valor social del grupo. Ambas responsables han destacado las visitas de la agrupación a residencias de mayores y su labor fundamental para transmitir la cultura folclórica a las nuevas generaciones.
Un legado musical vivo
La trayectoria del Grupo Rondadores entronca directamente con el renacimiento del folclore en la provincia durante las últimas décadas. Tal y como documenta el archivo histórico de Liberal de Castilla, celebraciones como el tradicional Canto de los Mayos han experimentado un notable repunte de participación ciudadana en los últimos años. Esta revitalización no es un fenómeno casual, sino el fruto del trabajo constante de agrupaciones locales que han sacado los instrumentos tradicionales de los museos para devolverlos a las plazas y los barrios conquenses.
El paso de cantar de forma improvisada en las calles a llenar espacios escénicos de primer nivel demuestra la consolidación de la música popular en Cuenca. La conservación del patrimonio sonoro ha dejado de ser una labor exclusiva de investigadores para convertirse en un elemento dinamizador de la vida diaria en Castilla-La Mancha. Al integrar la música tradicional en la agenda oficial, la ciudad asegura que el legado de las rondallas siga resonando con fuerza frente a los nuevos hábitos de consumo cultural.

