La Diputación de Guadalajara ha abierto oficialmente el proceso de licitación para adjudicar la reforma integral del polideportivo San José, una actuación que cuenta con un presupuesto de 1.344.206 euros. Este avance se produce justo después de recibir la licencia de obras por parte del Ayuntamiento de Guadalajara, un trámite burocrático que ha mantenido el proyecto en espera durante casi dos meses. Desde este momento, las empresas constructoras interesadas tienen un plazo de veinte días para registrar sus propuestas a través de la Plataforma de Contratación del Estado.

El diputado de Planes Provinciales y Proyectos, Raúl de la Fuente, ha marcado el calendario de los próximos meses indicando que la adjudicación definitiva podría cerrarse entre finales de julio y principios de agosto. Si el concurso público no queda desierto y se evitan las bajas temerarias, el inicio de las obras está previsto para septiembre. Los trabajos, diseñados por la empresa Aleco E2E Diseño S.L., durarán diez meses e incluyen la sustitución de más de 3.100 metros cuadrados de cubierta, la mejora de las fachadas y la renovación total de los aseos y vestuarios. Además, se habilitará un ascensor para garantizar la accesibilidad y se instalará un nuevo pavimento de madera multicapa en los 1.446 metros cuadrados de la pista central.
Archivo y contexto local
Tal y como hemos documentado a lo largo del último año en Liberal de Castilla, la intervención en el polideportivo San José era una urgencia estructural para la ciudad. Las instalaciones acumulaban cerca de cuarenta años de uso ininterrumpido, un desgaste que se traducía en problemas crónicos de filtraciones de agua cada vez que llovía y en unas instalaciones obsoletas para el volumen de usuarios diarios. La espera de dos meses por la licencia municipal había generado expectación entre los clubes locales, que venían reclamando una solución definitiva a la degradación del recinto.
Con la licitación ya en marcha, esta demanda histórica del deporte alcarreño entra en su fase ejecutiva. La conexión entre estas carencias del pasado y el proyecto actual demuestra una evolución clara: el San José dejará atrás los parches temporales para convertirse el próximo año en un pabellón seguro, accesible y con un riesgo de lesiones mucho menor gracias a su nueva pista.

