La ciudad de Cuenca suma ya más de diez días consecutivos sin servicio de grúa municipal. Esta carencia logística, denunciada este lunes 22 de junio de 2026 por el Grupo Municipal Popular, impide la resolución de urgencias de tráfico, como la obstrucción de vados o calles, y afecta de lleno a la movilidad y seguridad vial de la capital. La parálisis operativa tiene su origen inmediato en la falta de soporte de un contrato que lleva caducado varios años y que actualmente se encuentra inmerso en un proceso judicial.
El portavoz de la formación popular en el consistorio, Álvaro Barambio, responsabiliza directamente al alcalde, Darío Dolz, y a su equipo de Gobierno, a quienes acusa de mantener una actitud de inacción ante el problema. La ausencia de este vehículo de retirada no solo deja sin respuesta a los ciudadanos que no pueden acceder a sus garajes, sino que incrementa la presión diaria sobre la Policía Local. Los agentes deben hacer frente a la crispación vecinal en primera línea, sin contar con las herramientas materiales que el Ayuntamiento debe proporcionarles para despejar la vía pública.

Según los datos aportados por la oposición, el mantenimiento de esta situación anómala provoca que el servicio resulte paradójicamente más costoso para el bolsillo de los contribuyentes en cada ejercicio presupuestario. El Partido Popular interpreta esta paralización como una estrategia política del ejecutivo socialista para dejar pasar el tiempo hasta las elecciones municipales de mayo de 2027. De este modo, aseguran, buscan trasladar la responsabilidad de solucionar este atasco administrativo a la próxima corporación municipal.
El lastre histórico de las concesiones vencidas
El actual colapso del servicio de retirada de vehículos se enmarca en una problemática administrativa persistente en la capital conquense. El hecho de que la grúa opere bajo una concesión vencida desde hace años y sometida a litigios en los tribunales explica la pérdida de control y calidad en la prestación del servicio.
Revisando el historial de las externalizaciones municipales, la prolongación de contratos caducados en Cuenca suele derivar sistemáticamente en una degradación de la atención al ciudadano y en sobrecostes recurrentes. Entender la trayectoria legal de este servicio permite comprender por qué un problema logístico básico tarda semanas en solucionarse, evidenciando que la falta de grúa no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una gestión contractual estancada en el tiempo.

