La provincia de Cuenca continúa su particular reconquista demográfica. Según los datos provisionales de la Estadística Continua de Población publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el territorio ha sumado 734 habitantes en el último año, consolidando su padrón por encima de la barrera psicológica de los 200.000 y alcanzando la cifra de 201.233 residentes. Desde julio de 2019, la provincia ha experimentado una crecida cercana al 2%, sumando 3.836 nuevos conquenses.
Para celebrar estas cifras, el diputado de Reto Demográfico, Javier Cebrián, se ha desplazado hasta Arcas, uno de los municipios beneficiados por este incremento, en compañía de su alcalde, Joaquín González Mena. Cebrián ha atribuido estos «buenísimos» resultados a la «alineación institucional» y a medidas clave como la Ley frente a la Despoblación, las Ayudas al Funcionamiento y el propio Plan de Industrialización de la Diputación, afirmando que «la sangría poblacional se ha detenido».

Parte de este éxito demográfico se sustenta en el ecosistema emprendedor. Durante su visita a Arcas, las autoridades han conocido de primera mano Bahareque, una empresa impulsada por Daniela García. Tras abandonar una gran ciudad para instalarse en este municipio, García y su pareja lideran ahora este proyecto centrado en la fabricación de paneles acústicos sostenibles, elaborados con madera certificada y lana de oveja merina de Cuenca. La iniciativa, que busca mejorar el confort sonoro en viviendas y oficinas aportando valor a la economía rural local, resultó premiada en la última edición del Concurso Integra 4.0 con una ayuda superior a los 18.000 euros.
El contexto en el histórico de Liberal de Castilla
Este repunte que sitúa a la provincia holgadamente por encima de los 201.000 residentes confirma la tendencia de estabilización que Liberal de Castilla venía monitorizando desde hace tiempo. A mediados de año, nuestro medio ya destacaba a través de fuentes empresariales (Información Cuenca) cómo el territorio lograba encadenar doce meses ininterrumpidos por encima del umbral de los 200.000 habitantes, pese a las lógicas fluctuaciones del censo trimestral que se registraron a principios de 2026.
La llegada sostenida de población foránea y el impacto de programas como el Proyecto Arraigo han sido vitales para amortiguar la caída de los nacidos en la provincia, demostrando que proyectos industriales, como los del polígono SEPES o los pequeños negocios como Bahareque, son la principal herramienta para fijar población y garantizar el futuro de los pueblos conquenses.

