Cuenca será la sede de la próxima Asamblea General del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España (GCPHE) los días 27 y 28 de noviembre. La decisión se ha formalizado este sábado en Tarragona durante el primer encuentro bajo la presidencia del alcalde catalán, Rubén Viñuales. Esta elección responde a la propuesta directa del alcalde conquense, Darío Dolz, con el objetivo de hacer coincidir la cumbre con el 30 aniversario de la declaración de Cuenca como Ciudad Patrimonio, que se conmemora el próximo 6 de diciembre. La concejala de Turismo y Patrimonio Histórico, Marta Tirado, ha representado al Ayuntamiento en la sesión.

A nivel local, la reunión ha servido para confirmar las fechas exactas de la ya consolidada ‘Noche del Patrimonio’. Este evento cultural se desarrollará en las calles de Cuenca durante el fin de semana del 11 y 12 de septiembre, ofreciendo una programación especial centrada en los espacios históricos de la capital.
Durante la jornada, los representantes de las quince ciudades han definido la estrategia turística de la red para los próximos doce meses. El enfoque prioritario será la promoción internacional y la consolidación de un modelo turístico que aporte valor real a la economía local. Para conseguirlo, el Grupo pondrá en marcha un acuerdo con VISA que permitirá analizar los patrones de gasto de los visitantes mediante datos agregados, optimizando así la oferta cultural. Además, se creará un pasaporte del viajero para incentivar y fidelizar las rutas de los turistas nacionales entre las distintas ciudades del Grupo.
Archivo y evolución del patrimonio
Al consultar la hemeroteca de Liberal de Castilla sobre el recorrido histórico del GCPHE, la inclusión de Cuenca en la lista de la Unesco en 1996 supuso un antes y un después en la planificación urbanística y económica de la ciudad. Durante estas tres décadas, el reto ha consistido en equilibrar la conservación integral del casco antiguo con la atracción de un turismo sostenible.
La celebración de esta asamblea general en noviembre ilustra la madurez de ese proyecto. Cuenca no solo conmemora treinta años de preservación patrimonial, sino que se convierte en el epicentro donde se toman las decisiones tecnológicas e internacionales que marcarán el futuro del turismo cultural en España.

