Usuarios de cuatro centros de mayores de la provincia de Guadalajara participan en una nueva actividad de terapia asistida con animales, puesta en marcha por el Gobierno de Castilla-La Mancha y dirigida a usuarios de residencias de mayores de la región. En concreto, se trata del Centro de Día para enfermos de Alzheimer y la residencia Los Olmos, ambos en Guadalajara capital, de la residencia Los Nogales, de Fontanar, y de La Alameda, en Azuqueca de Henares.

Cuatro centros de mayores de Guadalajara participan en una nueva terapia asistida con animalesAsí lo ha señalado el director provincial de Bienestar Social, José Luis Vega, quien ha explicado que se trata de un programa terapéutico y rehabilitador con una técnica innovadora a través de perros adiestrados, con los que se trabaja en grupos compuestos fundamentalmente por personas mayores con Alzheimer en un estadio inicial. “El objetivo es lograr la estimulación de los mayores y potenciar su autonomía, en el marco del Programa de Envejecimiento Activo de Castilla-La Mancha”, ha afirmado José Luis Vega.

El programa, iniciado por el Gobierno de Castilla-La Mancha con la participación de técnicos de la Asociación Gudcan, se prolonga durante siete meses y se realiza semanalmente en los propios centros, donde el equipo terapéutico trabaja con un grupo de residentes seleccionados en cada uno de ellos.

Así, desde hace semanas, usuarios de estos cuatro centros de la provincia reciben la visita de la perrita ‘Tina’ y un técnico de Gudcan, que junto a una terapeuta ocupacional y con apoyo de un auxiliar de Enfermería trabaja para que estos usuarios puedan beneficiarse de la actividad, adaptándola en función del desarrollo de las sesiones. El animal cumple en este caso una función de co-terapeuta y estimulador del lenguaje verbal y no verbal, y se consigue que los mayores trabajen aspectos cognitivos, emocionales, afectivos y relacionales a través de su relación con ‘Tina’.

Las sesiones son de una hora de duración y en grupos de ocho participantes,  y han obtenido una respuesta positiva de los residentes hacia el animal, que está adiestrado específicamente para realizar este tipo de terapias, y hacia la propia actividad. El proyecto está recibiendo una gran aceptación en los centros residenciales donde se desarrolla y contribuye a mejorar los resultados en los cuidados diarios de las personas residentes que participan en el proyecto.