Dos años después de las inundaciones del 29 de octubre de 2024, el municipio conquense de Mira mantiene consolidado el taller de bienestar emocional para personas mayores impulsado por Cruz Roja Española. La iniciativa, nacida en abril de 2025 como una medida de contención y ayuda psicológica de emergencia frente al impacto de la catástrofe, se ha transformado en un espacio estable que articula el tejido social y el apoyo mutuo en la localidad.
El taller de Mira: de respuesta a la catástrofe a red comunitaria
El proyecto de atención psicosocial en Mira reúne de forma regular a una veintena de personas mayores de la localidad, quienes participan dos días por semana en sesiones centradas en la estimulación cognitiva, la actividad física adaptada y la convivencia.

Con el paso de los meses, la intervención ha ampliado sus contenidos y frecuencia. En la actualidad, son las propias participantes quienes proponen las dinámicas y mantienen el contacto fuera de las sesiones programadas, conformando una red vecinal de cuidados y soporte emocional que trasciende las aulas del taller y ayuda a superar las secuelas anímicas dejadas por la riada.
Acompañamiento social dentro del marco global de ayudas
Esta acción en la provincia de Cuenca forma parte del Plan de Respuesta de Cruz Roja Española frente a la DANA, presupuestado en 119 millones de euros donados por administraciones, empresas y particulares. En el conjunto de las zonas afectadas por el temporal, la organización ha ejecutado hasta la fecha 91,7 millones de euros (el 77% de los fondos captados), alcanzando a más de 159.260 personas a través de 566.400 intervenciones. El 80% de ese gasto (74 millones de euros) se ha destinado a ayudas directas a familias damnificadas.
La responsable del Plan de Respuesta, Herminia Magán, ha subrayado que la reconstrucción tras la tragedia no se limita a la reposición de infraestructuras o bienes materiales: «La recuperación no depende únicamente de recursos materiales, sino que también requiere de redes comunitarias sólidas, espacios de encuentro, relaciones de confianza y capacidad de coordinación».
Fortalecimiento y resiliencia en la recta final del plan
El programa asistencial encara su tercera y última fase, orientada al fortalecimiento comunitario, la resiliencia y la prevención de episodios climáticos extremos.
Junto con medidas técnicas orientadas a rebajar la intranquilidad ciudadana ante lluvias intensas —como la colocación de barreras de contención frente a inundaciones—, la estrategia de Cruz Roja mantiene entre sus prioridades a medio y largo plazo el sostenimiento del apoyo psicosocial, la atención domiciliaria y los cuidados directos a los colectivos más vulnerables del medio rural, como los mayores de la comarca de Mira.

