La línea telefónica 900 100 114, habilitada por el Gobierno de Castilla-La Mancha para la atención a víctimas de violencia de género, ha registrado 5.441 llamadas a lo largo del año 2026. Esta cifra representa un incremento del 15,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este recurso autonómico funciona de manera totalmente gratuita y confidencial durante las 24 horas de los 365 días del año, actuando como vía de entrada a todos los recursos de protección de la Consejería de Igualdad.

La tendencia al alza comenzó el pasado mes de enero y se ha mantenido constante durante todo el ejercicio, experimentando un repunte destacado a partir de mayo. Desde ese momento, el servicio acumula un crecimiento medio del 22,6%. La directora del Instituto de la Mujer, Teresa López, ha señalado que este incremento refleja una realidad dual: evidencia la persistencia de la violencia, pero también demuestra que más mujeres rechazan sufrirla en silencio. En el contexto de un verano que ha calificado de «verdaderamente dramático» por la cifra de asesinatos machistas, López ha instado a toda la sociedad a implicarse y ha advertido sobre el peligro de los discursos negacionistas, subrayando que las mujeres solo piden ayuda cuando la sensación de protección supera al miedo.
El análisis de las comunicaciones revela que el 83% de las llamadas son realizadas por las propias víctimas, mientras que los familiares o personas del entorno representan el 10% de los contactos. En el 69% de las ocasiones, la mujer que solicita ayuda tiene nacionalidad española. Atendiendo a la edad, el grupo que concentra mayor volumen de atenciones es el comprendido entre los 31 y 40 años (30%), seguido de la franja de 20 a 30 años (20%), las mujeres de 41 a 50 años (18%) y las jóvenes de 19 a 20 años (8%).
Respecto al tipo de violencia comunicada, más de la mitad de las atenciones (54%) están relacionadas con agresiones psicológicas, frente a un 31% que alerta sobre violencia física. Las motivaciones para contactar son diversas: un 28% busca situaciones de escucha y apoyo emocional, el 21% solicita información sobre procedimientos de denuncia, un 15% requiere intervención desde el punto de vista social y el 13% responde a emergencias que exigen actuación urgente.
Al consultar la hemeroteca de Liberal de Castilla, se puede observar la consolidación de este recurso a lo largo de los años en toda la autonomía. En sus primeras etapas, las campañas institucionales centraban sus esfuerzos en garantizar el anonimato y asegurar que el número llegara a todos los rincones de las cinco provincias castellanomanchegas. Hoy, el desglose de las llamadas confirma una maduración del servicio: la alta incidencia de consultas preventivas y de apoyo emocional demuestra que el teléfono 900 100 114 ha evolucionado. Ha dejado de ser únicamente una centralita de emergencias para convertirse en un espacio de acompañamiento seguro y temprano, logrando generar la confianza necesaria para actuar antes de que la violencia escale.

